Por LA ESTACIÓN Uruguay
Cuando el Parlamento aprobó la Ley de Urgente Consideración (LUC) en 2020, estableció —entre otras transformaciones del sistema— que el costo del transporte de combustibles por camión cisterna debía dejar de ser absorbido por ANCAP y pasar directamente a las distribuidoras (DUCSA, AXION y DISA).
Sin embargo, la disposición nunca llegó a aplicarse. Diversos decretos, ajustes operativos, consideraciones económicas y la propia complejidad del sistema logístico fueron postergando su entrada en vigencia. Seis años después, la norma continúa vigente en la ley, pero suspendida en la práctica.