Por LA ESTACIÓN Uruguay (Fuente EL PAÍS de España)
Los principales colectivos del transporte profesional por carretera en España, entre ellos CETM y ASTIC, solicitaron al Ministerio de Transportes que prepare un mecanismo de contingencia ante una eventual disparada del precio del combustible como consecuencia del conflicto en Oriente Próximo (región del suroeste de Asia y parte del noreste de África).
El planteo apunta a tener listo un paquete de medidas de activación urgente si la escalada geopolítica impacta de lleno en el precio del gasoil.
El sector aún tiene fresca la experiencia de 2022, cuando tras la invasión rusa a Ucrania el gobierno español implementó una bonificación directa de 20 centavos por litro al consumo de combustible, medida que luego fue extendida y focalizada exclusivamente en el transporte profesional durante 2023.
GAS OIL, el 30% del costo
“Ojalá no haya que utilizar mecanismo alguno de ayudas, pero debemos estar preparados ante la experiencia que ya tuvimos con Ucrania y la subida de precios”, señalaron desde CETM, una gremial en la que en su negocio, el combustible pesa más del 30% de los costos.
A su tiempo, desde ASTIC advierten que una suba abrupta del gasoil pondría en riesgo los márgenes operativos de empresas y autónomos, generando tensiones de liquidez.
El dato es clave: el combustible representa más del 30% de los costos operativos del transporte de mercancías y pasajeros.
4.000 litros mensuales, el promedio
En el caso de flotas internacionales, el consumo promedio por camión ronda los 4.000 litros mensuales. Una variación significativa del precio impacta de inmediato en la estructura de costos.
Las asociaciones solicitaron al gobierno definir de antemano: Umbrales de activación del mecanismo, conjunto de medidas a aplicar, y redacción normativa lista para su publicación.
Antecedente de UCRANIA
En 2022, el Plan Nacional de Respuesta a la Guerra en Ucrania movilizó 16.000 millones de euros, de los cuales 1.000 millones se destinaron al transporte mediante bonificaciones de 20 céntimos por litro aplicables a gasoil, gasolina, gas y AdBlue.
Además, hubo ayudas directas por vehículo y se aceleraron devoluciones fiscales sobre hidrocarburos para mejorar liquidez.
Geopolítica y Estrecho de Ormuz
Aunque solo un 5% del petróleo y un 2% del gas natural licuado que llega a España pasa por el Estrecho de Ormuz, el sector advierte que el impacto no depende únicamente del flujo físico sino de la volatilidad del mercado internacional.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán vuelve a instalar el riesgo geopolítico en el centro del precio del crudo.
Las asociaciones recuerdan que escenarios que se presumían breves, como la guerra en Ucrania, terminaron extendiéndose por años, con consecuencias prolongadas sobre los precios energéticos.
Traslado automático a tarifas
Los operadores cuentan con un mecanismo legal que permite trasladar automáticamente variaciones del precio del diésel a los contratos de transporte, pero aun así alertan que un shock fuerte genera desajustes transitorios y presión financiera.
También señalan que un aumento del combustible termina trasladándose al resto de los sectores económicos y, en última instancia, al consumidor final.
Diversificación energética: la lección estructural
Más allá de la coyuntura, ASTIC insiste en un punto estratégico: la elevada dependencia del diésel expone al sector a crisis geopolíticas y volatilidad de mercado.
La organización plantea que un mix energético más diversificado, con mayor presencia de combustibles renovables, haría al transporte más resiliente frente a turbulencias internacionales.
Para ello, reclaman incentivos claros y un marco regulatorio estable.
¿Por qué esto importa en Uruguay?
Lo que hoy ocurre en Europa es un espejo de lo que podría suceder en cualquier mercado importador de petróleo.
Cuando el Brent se tensiona, el impacto no se queda en la geopolítica: se traslada a surtidores, márgenes y costos logísticos. El transporte es el primer eslabón en sentirlo, las estaciones de servicio, el segundo y el consumidor, el último.