Por LA ESTACIÓN Uruguay
En los primeros días de 2026, la prensa volvió a poner el foco en la electromovilidad: puntos de carga, mapas de ruta, disponibilidad de servicios y la experiencia concreta de los usuarios de vehículos eléctricos.
Sobre este escenario, el presidente de UNVENU, Daniel Sanguinetti, analizó la situación actual del sector y el rol que están llamadas a cumplir las estaciones de servicio en el nuevo paradigma energético.
“La zona este del país, en particular, ha evidenciado dificultades importantes para quienes utilizan autos eléctricos”, dijo. Y agregó que, si bien UTE promociona sus puntos de carga, “en la práctica resultan claramente insuficientes para la demanda actual y futura”.
“Las estaciones estamos en el otro extremo”
Consultado sobre las condiciones de seguridad y servicio, Sanguinetti fue categórico. “En el otro extremo, en materia de seguridad, atención las 24 horas y calidad de servicio, estamos las estaciones de servicio”, señaló.
Recordó además que el compromiso del sector con la transición energética quedó plasmado en la CLAEC realizada en Uruguay en 2022. “Allí todas las cámaras empresariales de América Latina vinculadas al sector del combustible, adhirieron formalmente a este proceso”, afirmó.
“Las estaciones de servicio queremos ser el rubro comercial que abastezca la movilidad, sin importar cuál sea el energético”, sostuvo. “Tenemos infraestructura, personal capacitado y todas las habilitaciones en materia de seguridad para atender a los clientes, usen el tipo de energía que usen sus vehículos”.
Reglas claras para invertir
Sanguinetti destacó que Uruguay produce hoy el 99% de su energía eléctrica a partir de fuentes renovables, como resultado de una decisión estratégica tomada en 2010 mediante un acuerdo multipartidario.
“Eso marcó el rumbo hacia la transición energética y la electromovilidad”, indicó, aunque advirtió que el sector empresarial necesita mayor previsibilidad.
“Desde UNVENU lo venimos planteando hace tiempo: los empresarios necesitamos conocer el destino, hasta dónde se va a seguir fomentando el cambio con subsidios y en qué plazos. Solo así podemos preparar nuestras empresas”, señaló.
En ese sentido, explicó que el avance de la electromovilidad no ha sido producto del mercado, sino de fuertes incentivos estatales.
“Hoy existen exoneraciones en el arancel de importación, que es del 23%, y en el IMESI, que para los vehículos tradicionales va del 23% al 35% según la cilindrada”, detalló. “Paradójicamente, es el impuesto que más encarece a los combustibles fósiles. En los hechos, se está subsidiando el pasaje de un energético a otro”, subrayó.
“Sin apoyo, la ecuación no cierra”
Ante la pregunta sobre cómo continuar este proceso, Sanguinetti fue directo: “El sector necesita colaboración concreta del Gobierno para poder adecuar las estaciones al nuevo sistema”.
Explicó que la instalación de cargadores rápidos representa una inversión muy elevada. “Muchas veces el retorno es escaso o directamente inexistente para el operador”, dijo.
En ese marco, consideró clave permitir que estos equipos puedan incorporarse al régimen de beneficios de la COMAP. “Sería una señal muy importante para destrabar inversiones”, afirmó.
Otro punto crítico es el costo de la potencia contratada a UTE “porque no solo es caro el costo de la potencia contratada, en algunos casos hacer llegar esa potencia a la estación es sumamente oneroso para el empresario”.
“Y lo más importante de todo: hay que lograr que la carga eléctrica sea rentable”, remarcó.
EL HOGAR COMO PUNTO DE CARGA
Sanguinetti recordó que a nivel mundial el 80% de las cargas eléctricas se realiza en los hogares. “Solo el 20% queda en el ámbito comercial”, explicó.
“Por eso estamos conversando con UTE para analizar el servicio que brindan las estaciones, que incluye una tasa de conexión para el usuario, el costo de la energía y cargos adicionales si el vehículo queda conectado más tiempo del necesario”, detalló.
Para el titular de UNVENU, concentrar la carga eléctrica en las estaciones es una lógica incuestionable.
“Es el lugar natural de repostaje de los vehículos, cualquiera sea su fuente de energía”, dijo.
El entrevistado añadió un argumento adicional: “Muchos cargadores instalados en la vía pública en Uruguay han sido vandalizados, mal utilizados o directamente dañados”.
Definición final
“La transición energética es un hecho y la acompañamos”, concluyó Sanguinetti. “Pero si se quiere un sistema privado, más cómodo para el cliente, tiene que ser rentable para el empresario, que además paga todos sus impuestos. Hoy esa condición todavía no está dada”.