Uruguay–Alemania: cooperación energética, y su vínculo con el futuro del combustible
Uruguay–Alemania: cooperación energética, y su vínculo con el futuro del combustible
Por LA ESTACIÓN Uruguay
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, participó en una nueva reunión del comité directivo de la Asociación Energética Uruguay–Alemania, instancia en la que también intervino el secretario de Estado parlamentario del Ministerio Federal de Asuntos Económicos de Alemania, Stefan Rouenhoff. El encuentro tuvo como objetivo revisar la agenda bilateral e identificar áreas de cooperación en materia energética.
El intercambio se enmarca en una relación técnica que Uruguay mantiene desde hace años con Alemania, centrada en transición energética, eficiencia, movilidad eléctrica e hidrógeno verde.
Transformación uruguaya de matriz electrónica
Durante la reunión, Cardona reiteró que el país logró transformar su matriz eléctrica hacia fuentes mayoritariamente renovables y planteó que el foco actual debe trasladarse hacia sectores más difíciles de descarbonizar, particularmente transporte e industria.
Ese punto conecta directamente con el sistema de combustibles. A diferencia de la generación eléctrica, el transporte continúa dependiendo en gran medida de derivados del petróleo, y constituye hoy uno de los principales desafíos de la transición energética.
Relevancia de cooperación con Alemania vinculada al combustible
La electrificación del parque automotor avanza, pero a ritmo gradual, mientras que sectores como el transporte pesado, la logística y parte de la industria siguen atados a gasoil, fuel y otros combustibles fósiles.
En ese contexto, la cooperación con Alemania adquiere relevancia por su potencial impacto en nuevos vectores energéticos vinculados al combustible. El hidrógeno verde, los e-fuels y los combustibles sintéticos aparecen como alternativas para descarbonizar segmentos donde la electrificación no es suficiente o no resulta viable en el corto plazo. Sin embargo, su desarrollo aún enfrenta desafíos de escala, costos y competitividad frente a los combustibles tradicionales.
Trascender períodos de gobierno
La ministra también insistió en que la política energética debe integrarse con la política industrial y de telecomunicaciones, y subrayó la necesidad de sostener lineamientos de largo plazo que trasciendan los períodos de gobierno. En ese marco, volvió a mencionar la eficiencia energética como herramienta de competitividad, junto con la movilidad eléctrica y el desarrollo del hidrógeno como vector emergente.
Por su parte, el secretario de Estado alemán señaló el interés de su país en avanzar hacia un sistema energético con mayor seguridad de suministro, en función de su demanda industrial. Reafirmó el compromiso alemán con los objetivos climáticos y mencionó el plan ambiental hacia 2050, así como la utilización de mecanismos de apoyo para mantener la energía accesible a los usuarios. En el caso alemán, la transición energética convive aún con la necesidad de garantizar abastecimiento, estabilidad y competitividad, variables también centrales en el mercado de combustibles.
Repaso técnico
La reunión incluyó además un repaso técnico de las acciones de cooperación vigentes y una presentación sobre las líneas de trabajo previstas para 2026. Participaron representantes de la Embajada de Alemania y de la agencia GIZ, organismo ejecutor de varios programas de la asociación.
En el terreno del combustible, el desafío no es menor: la transformación no pasa solo por sustituir energía, sino por redefinir el equilibrio entre seguridad de abastecimiento, costos y descarbonización.
El alcance real de esta cooperación dependerá, como en experiencias anteriores, de su traducción en proyectos concretos, financiamiento efectivo y resultados medibles en el sistema energético y en el mercado de combustibles.