Inversión de puerto en Soriano, demandará al grupo paraguayo del empresario Blas Zapag, U$S 150 millones de dólares, pensando en exportaciones hacia EE.UU., Europa y Asia. La terminal almacenará hasta 900 mil metros cúbicos de combustibles renovables por año
Por LA ESTACIÓN Uruguay
Uruguay acaba de dar un paso muy interesante en su estrategia logística y energética: el gobierno nacional autorizó la construcción de una nueva terminal portuaria multipropósito en Soriano, promovida por la empresa Woil S.A., vinculada al grupo inversor paraguayo “Zapag” (COPETROL y socio de AXION en Uruguay). Se trata de una inversión estimada en US$ 150 millones, con un foco claro en la exportación de cargas industriales —especialmente combustibles renovables y celulosa— hacia mercados globales como Estados Unidos, Europa y Asia.
Un nodo logístico para energías emergentes
Lo que hace singular a este proyecto no es solo su magnitud financiera o su ubicación sobre el río Uruguay, a pocos kilómetros de Nueva Palmira, sino su rol en la cadena de valor de los combustibles renovables. La terminal permitirá almacenar y movilizar hasta 900 mil m³ por año de combustibles renovables —hidrocarburos avanzados como diesel renovable (HVO) y combustibles de aviación sostenibles (SAF)— producidos en Paraguay y destinados a mercados que buscan alternativas más limpias a los energéticos tradicionales.
Este enfoque viene de la mano de proyectos industriales de gran escala como el de Omega Green, que se desarrolla en Villeta (Paraguay) y está diseñado para producir diesel renovable y jet fuel renovable, abriendo una nueva ruta de exportación desde Paraguay hacia puertos marítimos a través de Uruguay.
Un complemento competitivo al sistema portuario uruguayo
Uruguay ya es un actor logístico importante en la región. Su sistema portuario —con terminales clave en Montevideo y Nueva Palmira— canaliza una gran parte de los flujos de la hidrovía Paraná–Paraguay. Sin embargo, la llegada de esta terminal multipropósito con foco en energías renovables refuerza esa posición, ofreciendo una plataforma especializada para cargas que, hasta ahora, no tenían un nodo de salida natural desde la región.
Para el sector energético uruguayo —incluyendo a las estaciones de servicio, la canalización de combustibles renovables a través de una infraestructura moderna y estratégica abre oportunidades importantes: facilitar la importación y exportación, integrar productos renovables a las cadenas regionales y atraer inversiones complementarias que pueden dinamizar tanto el mercado doméstico como el internacional.
Un puente entre producción y mercado global
Este proyecto en Soriano se inserta, además, en una tendencia global donde la demanda de energías más limpias crece de manera sostenida. La terminal portuaria no solo operará como un centro de transferencia de cargas entre transporte fluvial y marítimo, sino que también puede convertirse en un hub para los combustibles del futuro, que combinan sostenibilidad con logística eficiente.
Para Uruguay, esto significa no solo consolidar su rol como plataforma de exportación regional, sino también facilitar la entrada de combustibles renovables al mercado sudamericano de energías. De esta manera, y pese a que muchas veces la discusión pública se concentra en los biocombustibles como producto final para consumo doméstico, la infraestructura de exportación y logística como esta terminal es igualmente decisiva para que ese combustible efectivamente llegue a donde se necesita.
Reto ambiental y regulatorio
La autorización ambiental previa que otorgó el Ministerio de Ambiente establece obligaciones claras: desde la presentación de un plan de gestión ambiental hasta la evaluación de impactos sobre la navegación en el río y el entorno natural. Esa dimensión es clave. Infraestructura de esta envergadura debe ser compatible con la sostenibilidad del entorno y la eficiencia logística que promete.
Conclusión: Uruguay como puente energético
La nueva terminal portuaria de Woil S.A. en Soriano representa mucho más que una obra de ingeniería: es un puente entre la producción de energías renovables en Paraguay y los mercados globales, utilizando la hidrovía como eje de conectividad regional y los puertos uruguayos como plataformas de salida al mundo.
Para un país que produce energía casi en su totalidad de fuentes renovables, y que sigue debatiendo cómo incorporar estos nuevos energéticos a su matriz de movilidad interna, contar con infraestructura que conecte producción, logística y mercado internacional es una noticia estratégica.
Así, Uruguay se coloca no solo como corredor logístico, sino como facilitador de la transición energética regional, integrando combustibles renovables en rutas comerciales que pueden consolidarse en los próximos años.