Chuy vuelve a sentir el golpe del “efecto frontera” con menor beneficio de IMESI
Chuy vuelve a sentir el golpe del “efecto frontera” con menor beneficio de IMESI
Juan Cariboni, operador de ANCAP Chuy, confirmó a LA ESTACIÓN que al final de la temporada las ventas podrían bajar hasta un 20%
Por LA ESTACIÓN Uruguay
La ciudad de Chuy, uno de los puntos más sensibles del mapa de combustibles en Uruguay por su condición de frontera seca con Brasil, volvió a registrar una caída significativa en las ventas durante el inicio del año.
Según confirmó a LA ESTACIÓN Uruguay Juan Cariboni, operador de una estación ANCAP en la ciudad, en los primeros 15 días de enero las ventas de combustibles descendieron casi un 10% en comparación con el mismo período del año pasado.
“Se nota claramente menos movimiento. Hay menos gente y además el precio en Brasil está jugando muy fuerte en contra”, explicó Cariboni.
Menos turistas, menos litros
El operador señaló que esta temporada se ha caracterizado por un flujo menor de visitantes respecto a otros veranos, lo que impacta directamente en el consumo local de combustibles, tradicionalmente impulsado por el tránsito fronterizo y el turismo regional.
Pero el factor decisivo vuelve a ser, una vez más, el precio.
Brasil, más barato… y a metros de distancia
De acuerdo con Cariboni, en algunos puntos del lado brasileño la nafta se encuentra hasta $ 10 por litro más barata que en Uruguay, una diferencia que resulta determinante para los conductores que cruzan la avenida internacional,
“Con esa brecha, el cliente ni lo duda. Carga del otro lado”, resumió.
Dólar en baja, real más débil y menor estímulo fiscal
Al escenario de precios se suma un factor cambiario que también está jugando en contra de las estaciones uruguayas de frontera. La reciente baja del dólar en la región impactó directamente en la cotización del real brasileño, abaratando aún más los combustibles del lado brasileño.
“Con el dólar más bajo, el real también cae, y eso hace que cargar en Brasil sea todavía más conveniente que semanas atrás”, explicó el operador.
En paralelo, Cariboni recordó que el beneficio fiscal aplicado en frontera tampoco atraviesa su mejor momento. El descuento del IMESI —una herramienta clave para amortiguar la competencia brasileña— se redujo recientemente del 30% al 27%, recortando el margen de maniobra de las estaciones uruguayas para acercar precios.
Un fenómeno estructural
El caso de Chuy vuelve a poner sobre la mesa una problemática estructural para el sector: la extrema sensibilidad de las estaciones de frontera a cualquier variación cambiaria o de precios relativos.
En contextos de paridad desfavorable, el impacto es casi inmediato en los volúmenes vendidos, con consecuencias directas sobre la rentabilidad de las estaciones, el empleo local y la recaudación fiscal.
Proyección preocupante para el cierre del verano
Con estos elementos sobre la mesa, las expectativas para el resto de la temporada no son alentadoras.
Según estimaciones del propio Cariboni, si las actuales condiciones se mantienen, el cierre del verano podría arrojar una caída acumulada de entre 15% y 20% en las ventas totales, en comparación con la temporada anterior.
“Si no hay cambios fuertes en precios o en el tipo de cambio, la temporada va a terminar bastante por debajo del año pasado”, advirtió.
Mientras el mercado espera definiciones sobre los ajustes de precios en Uruguay previstos para marzo, la frontera noreste vuelve a mostrar, con crudeza, cómo una combinación de tipo de cambio, impuestos y precios relativos puede torcer por completo el mapa del consumo en cuestión de semanas.