La operación se hará bajo responsabilidad del trading internacional TRAFIGURA a través de SP Developments Uruguay, filial de Syzygy Plasmonics, con sede en Houston, Texas, Estados Unidos.
Por LA ESTACIÓN Uruguay
Trafigura, uno de los mayores traders de materias primas del mundo -inclusive proveedor de ANCAP en algunas circunstancias en las que el ente petrolero tuvo que adquirir combustible refinado- firmó un acuerdo vinculante de compraventa por seis años para adquirir la totalidad de la producción de combustible de aviación sostenible (SAF) de la futura planta NovaSAF-1, que se construirá en Durazno. El proyecto pertenece a, a través de su filial local SP Developments Uruguay.
De acuerdo con fuentes de la empresa el contrato establece entregas previstas desde 2028, y con opción de ampliación a futuros proyectos.
Un combustible nuevo… con reglas nuevas
El proyecto tiene varios elementos que lo vuelven particularmente relevante. Primero, la tecnología: Syzygy convierte biogás en SAF utilizando electricidad renovable mediante reactores químicos activados por luz.
El proceso –según pudo saber LA ESTACIÓN Uruguay- ya cuenta con pre certificación ISCC para producir combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO) y Advanced BioSAF, las dos categorías más exigentes hoy en Europa y el Reino Unido.
Por otro lado, el origen: el biogás provendrá de la planta de leche en polvo de Estancias del Lago, integrando residuos agroindustriales con energía eléctrica renovable local. El resultado será un combustible tipo SPK (queroseno sintético parafínico) con una reducción estimada del 90% en emisiones en todo su ciclo de vida frente al jet fuel fósil.
Finalmente el modelo: -planta electrificada, insumo local, contrato internacional de largo plazo y cumplimiento normativo europeo- hacen que Uruguay se convierta en uno de los mayores proveedores de TRAFIGURA.
Tecnología uruguaya para el mundo
El contrato cobra relevancia en la medida que Trafigura opera en más de 150 países y es una pieza clave en los mercados de petróleo, gas, biocombustibles y ahora también combustibles bajos en carbono.
Desde la propia han manifestado que este tipo de contratos sirven para destrabar financiamiento y permitir que tecnologías emergentes escalen a nivel industrial.
“Al brindar seguridad comercial mediante compromisos de compra a largo plazo, Trafigura permite a empresas innovadoras como Syzygy asegurar la financiación de proyectos y escalar la producción”, explicó Jason Breslaw, director de desarrollo de negocios de combustibles bajos en carbono del grupo.
Para Trafigura, además, el acuerdo encaja en una estrategia más amplia: integrar toda la cadena, desde materias primas (con subsidiarias como Greenlife), pasando por logística y terminales (Impala, Greenergy), hasta el suministro directo “en ala” a aerolíneas.
Uruguay entra en la liga grande del SAF
NovaSAF-1 será, según sus desarrolladores, la primera planta comercial del mundo totalmente electrificada que produce SAF de biogás bajo normativa RFNBO.
Pero más allá del hito tecnológico, el mensaje es económico y geopolítico: Uruguay empieza a ser percibido como plataforma confiable para producir combustibles avanzados destinados a mercados regulados, exigentes y con precios superiores.
No es casualidad que este anuncio se sume a otros movimientos recientes en e-fuels, hidrógeno y biocombustibles avanzados. El país ofrece algo cada vez más escaso: estabilidad jurídica, electricidad renovable abundante, trazabilidad ambiental y acceso logístico regional.
De proveedor regional a jugador global
Durante décadas, Uruguay fue básicamente un mercado importador y distribuidor de combustibles. Hoy empieza a perfilarse otra narrativa: la de exportador de moléculas verdes con destino a la aviación internacional.
Si proyectos como NovaSAF-1 se consolidan, el impacto no será solo ambiental. Habrá efectos en logística, infraestructura, certificaciones, empleo calificado, cadena agroindustrial y, tarde o temprano, también en el ecosistema de distribución y servicios energéticos.
Filial uruguaya de Syzygy Plasmonics
La filial uruguaya de Syzygy Plasmonics es la entidad jurídica que desarrolla el proyecto NovaSAF-1 en Uruguay, y figura en el contrato de offtake con Trafigura para la compra a largo plazo del SAF que producirá.
Desde Trafigura se informó que el proyecto se ubicará en Durazno, Uruguay —en el predio de Estancias del Lago (EDL)— con acuerdos locales para suministro de biogás y con la red eléctrica renovable uruguaya como insumo con una producción estimada de más de 350.000–500.000 galones anuales de SAF bajo estándares ASTM.
Mientras tanto, se espera que el proyecto comience operaciones comerciales en 2027–2028.