Por LA ESTACIÓN Uruguay
La Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) finalizó la reparación del PLEM (Pipe Line End Manifold), una pieza clave del sistema submarino que conecta la monoboya petrolera con los oleoductos que transportan el crudo hacia tierra.
La intervención representó un desafío técnico relevante, ya que según explicó el ente a LA ESTACIÓN Uruguay, “implicó la aplicación de una solución innovadora y poco habitual a nivel internacional para este tipo de instalaciones offshore, permitiendo recuperar las condiciones originales de diseño del sistema y restablecer su operativa”.
Con la reparación concluida, ANCAP reactivó el circuito logístico de descarga de petróleo crudo en su terminal marítima, infraestructura esencial para el abastecimiento de la Refinería de La Teja, la única planta de refinación del país.
Casi un millón de barriles
Se confirmó que actualmente se está llevando adelante la descarga de 975.000 barriles de crudo WTI (West Texas Intermediate), una operación que marca el retorno pleno de la operativa del sistema y asegura la continuidad del suministro para el proceso de refinación.
Este volumen equivale aproximadamente a más de un mes de procesamiento de crudo en la refinería, lo que da cuenta de la importancia estratégica de la infraestructura para el funcionamiento del sistema energético nacional.
El corazón submarino de la monoboya
El PLEM (Pipe Line End Manifold) es un módulo submarino de válvulas y conexiones instalado en el fondo del mar que cumple una función central en el funcionamiento de la monoboya petrolera de ANCAP.
Su función principal es vincular los oleoductos submarinos que llegan hasta la costa con los manguerotes flotantes que conectan con los buques tanque, permitiendo transferir el petróleo desde los cargueros hacia el sistema de transporte que conduce el crudo hasta la refinería.
En términos operativos, el sistema permite que los buques petroleros puedan descargar crudo sin necesidad de ingresar al puerto, utilizando la monoboya como punto de transferencia en alta mar, lo que facilita la recepción de grandes embarcaciones y reduce las limitaciones logísticas del puerto.
Además de su función de conexión, el PLEM actúa como nodo de control del flujo de hidrocarburos, incorporando válvulas de seguridad que permiten abrir, cerrar o aislar los distintos tramos del sistema ante tareas de mantenimiento o eventuales situaciones de emergencia.
Infraestructura estratégica para el sistema energético
El sistema de monoboya y oleoductos submarinos constituye uno de los componentes más sensibles de la logística de abastecimiento de crudo de ANCAP.
A través de esta infraestructura se realiza la totalidad de la descarga de petróleo importado que alimenta la refinería, por lo que su correcto funcionamiento resulta esencial para garantizar la continuidad del proceso de refinación y el suministro de combustibles al mercado interno.
La reparación del PLEM permitió restablecer plenamente la confiabilidad del sistema, asegurando la continuidad operativa de la terminal marítima y reforzando la capacidad logística de la empresa para la recepción de crudo en Uruguay.