Ante “una situación extraordinaria” el ministro Oddone anunció aumento de combustibles en marzo
Ante “una situación extraordinaria” el ministro Oddone anunció aumento de combustibles en marzo
Se mantuvo el 7% de la banda. Nafta Super 95 costará $ 82,27 mientras que el Gas Oil llegará a los $ 50,63
Por LA ESTACIÓN Uruguay
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, detalló en conferencia de prensa —junto a la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona— el alcance de las medidas adoptadas por el gobierno con respecto al combustible
También participaron el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; el presidente del Banco de la República Oriental del Uruguay, Álvaro García; y la presidenta de ANCAP, Cecilia San Román.
Mayor amenaza energética
Al inicio, Cardona trazó un diagnóstico contundente del escenario energético. Describió una coyuntura crítica a nivel global, regional y nacional, y la definió como la mayor amenaza energética de la historia, al señalar que la pérdida de petróleo en el mercado internacional ya supera los volúmenes de los dos grandes shocks de la década de 1970.
En ese contexto, Oddone anunció que el Poder Ejecutivo resolvió reafirmar la metodología definida en mayo del año pasado: ajustes bimensuales con un tope del 7% en situaciones extraordinarias. Sin embargo, reconoció que el escenario actual obliga a adelantar los tiempos.
“Estamos ante circunstancias extraordinarias”
Así definió la situación Gabriel Oddone, al confirmar que el ajuste se aplicará en marzo —y no a fines de abril—, pasando de hecho a una corrección mensual. El aumento, dentro de la regla vigente, será del 7% para el gasoil, el supergás y la nafta súper.
La decisión no tomó por sorpresa a todos. Cuatro días antes, en una columna publicada por LA ESTACIÓN Uruguay, ya se advertía que, bajo los supuestos vigentes del Precio de Paridad de Importación (PPI) de URSEA, el ajuste necesario en la nafta súper superaría los 7 pesos por litro, llevando el precio final a la zona de los 82 pesos. El cálculo partía de un incremento de 171 dólares por metro cúbico —equivalente a 0,171 dólares por litro—, en línea con la escalada internacional de los combustibles.
Más que una proyección
Este dato funcionó como señal de lo que vendría: el margen del 7% no surge como una decisión técnica aislada, sino como un límite político frente a un atraso potencial mucho mayor.
En paralelo, el gobierno resolvió amortiguar el impacto en el transporte público. El incremento del gasoil será absorbido por el subsidio canalizado a través del Fideicomiso para la Movilidad Sostenible, evitando así su traslado directo a la tarifa.
Oddone también anunció medidas orientadas a sostener la actividad productiva. Se facilitará el acceso al financiamiento y se habilitará a ANCAP a contratar instrumentos financieros para gestionar liquidez y capital de trabajo en un contexto de fuerte tensión internacional.
Tope de 7%
El trasfondo de estas decisiones está en los números. El informe del Precio de Paridad de Importación (PPI) publicado por URSEA refleja aumentos de referencia de 35% para la nafta y de 60% para el gasoil. Trasladados al precio final, esos incrementos implicarían subas del orden del 13% y 44% respectivamente, cifras que el gobierno decidió contener parcialmente mediante el tope del 7%.
El escenario internacional explica la magnitud del problema. En pocas semanas, el crudo Brent pasó de niveles cercanos a los 70 dólares por barril a superar los 110, marcando un salto abrupto y excepcional. En la región, las respuestas fueron inmediatas: aumentos de entre 15% y 60%, con Argentina aplicando múltiples ajustes en el mes, Paraguay registrando subas aceleradas en surtidor y Chile y Perú trasladando incrementos históricos a sus mercados internos.
Frente a ese contexto, el gobierno uruguayo optó por amortiguar el impacto interno y ganar tiempo.
Medidas para agro
Las medidas complementarias apuntan especialmente al agro, uno de los sectores más expuestos por su alta demanda estacional de combustible. Se instrumentarán subsidios a tasas de interés, garantías crediticias reforzadas y extensión de plazos de financiamiento, en un esquema transitorio que busca sostener la operativa en plena zafra.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Economía trabaja en la autorización de nuevas líneas de crédito para ANCAP, destinadas a cubrir necesidades de liquidez y capital de trabajo por hasta 220 millones de dólares entre 2026 y 2027.