El senador Tabaré Viera cuestionó la política de combustibles del gobierno y lo acusó de “improvisar”
El senador Tabaré Viera cuestionó la política de combustibles del gobierno y lo acusó de “improvisar”
Por LA ESTACIÓN Uruguay
Consultado por LA ESTACIÓN Uruguay, el senador colorado Tabaré Viera, integrante de la Comisión de Industria del Senado, cuestionó la política del gobierno en materia de combustibles y vinculó el escenario actual no solo al aumento del precio internacional del petróleo, sino a decisiones adoptadas a nivel interno.
“El problema no es solo el precio del petróleo; el problema es la falta de seriedad del gobierno”, sostuvo, al referirse al esquema anunciado en mayo de 2025, cuando el Poder Ejecutivo presentó un sistema de ajustes bimestrales con un tope a la suba o a la baja del 7% para dar previsibilidad.
Planteo inviable
Según Viera, ese planteo hoy resulta inviable. “Un año después, esas promesas no se pueden cumplir, en la medida que por ejemplo el gas-oil -según el PPI de URSEA de marzo publicado ayer a última hora- marca un 50% de aumento en Uruguay y las gasolinas un 14%, según el documento. Eso tiene nombre: improvisación”, afirmó.
El legislador señaló que el gobierno generó expectativas que no eran sostenibles. “Prometer que el combustible no subiría más de un 7% sin tener control sobre el precio internacional ni preveer situaciones como la que vive el mundo en el estrecho de ORMUZ es, directamente, irresponsable”, indicó.
En esa línea, advirtió sobre el impacto en la credibilidad. “Cuando el gobierno anuncia reglas y luego las cambia, lo que cae no es solo una promesa: es la confianza de la gente”, sostuvo.
Más allá de lo técnico
Viera agregó que el tema trasciende lo técnico. “No estamos ante un problema técnico, estamos ante un problema político. Se prometió lo que no se podía cumplir”, afirmó, y vinculó esa situación con efectos directos en la economía. “Eso impacta en el bolsillo de los uruguayos, en los costos de producción y en toda la economía”, señaló.
El legislador colorado ilustró su planteo con la evolución reciente del mercado internacional. “Si el barril pasa de 65 a 108 dólares en un mes, con aumentos que rayan el 100%, como está ocurriendo, pretender mantener controlada la suba limitada artificialmente solo posterga el ajuste o lo hace más brusco después”, explicó.
En ese marco, cuestionó la gestión del cambio de escenario. “Los hechos cambian, pero acá no hubo un cambio responsable: hubo promesas mal hechas desde el inicio”, afirmó.
Modificar el enfoque
Como conclusión, el entrevistado planteó la necesidad de modificar el enfoque. “El gobierno tiene que sincerar la situación, dejar de administrar expectativas y empezar a gobernar con reglas realistas, no con slogans”, señaló, advirtiendo que, de lo contrario, “lo que se anunció y no se cumple termina transformándose en mentiras”.
La crítica se inscribe en un contexto de fuerte presión internacional sobre el precio del petróleo y en la antesala de una nueva definición sobre los combustibles en Uruguay, donde el margen entre las referencias externas y la política interna vuelve a quedar en el centro del debate