Por LA ESTACIÓN Uruguay
En un escenario en que el barril de petróleo volvió a tocar el techo de los 100 dólares, el Poder Ejecutivo analiza una nueva modificación en el precio de los combustibles para el mes de mayo, luego del ajuste del 7% aplicado desde el 1º de abril, en un contexto marcado por la suba del petróleo a nivel internacional y el impacto fiscal de las medidas adoptadas para amortiguar ese incremento.
Según informó la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, en rueda de prensa, el gobierno revisará antes de fin de mes la evolución de los precios y la disponibilidad de combustibles, en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas y la Presidencia de la República.
Ajuste de abril
El ajuste de abril se ubicó en el tope del esquema vigente, con un incremento de 7%, en el marco de una metodología que limita las variaciones mensuales para evitar traslados bruscos al consumidor.
Con ese ajuste, los precios de referencia quedaron en $82,27 por litro para la nafta Súper y $50,63 para el gasoil 50S.
El incremento respondió al encarecimiento del petróleo derivado de la tensión geopolítica en Medio Oriente, un factor que continúa incidiendo sobre los precios internacionales de los combustibles refinados.
Difícil mantener esto
En paralelo, el gobierno implementó medidas para mitigar el impacto en sectores productivos y en el consumo interno, lo que implica un costo estimado en aproximadamente US$ 30 millones para el Estado.
En ese contexto, Cardona advirtió que la sostenibilidad de ese esquema es incierta ante la evolución del escenario internacional. “Parece difícil poder mantener esto”, señaló en referencia al esfuerzo fiscal necesario para contener el traslado pleno de los precios externos.
El análisis en curso incluye además información de URSEA, que monitorea el comportamiento del mercado y la situación en zonas de frontera, así como reportes de ANCAP sobre costos y abastecimiento.
¿Nuevo ajuste?
El actual esquema de fijación de precios se basa en el Precio de Paridad de Importación (PPI), que refleja el valor teórico de importar combustibles desde mercados internacionales, con ajustes periódicos definidos por el Poder Ejecutivo.
Las autoridades prevén definir en las próximas semanas si corresponde un nuevo ajuste, en función de la evolución del petróleo, el costo fiscal de las medidas vigentes y las condiciones de abastecimiento del mercado interno.