Por LA ESTACIÓN Uruguay
Según el sitio especializado en petróleo www.datosmacro.expansion.com/materias-primas/opec, aunque el barril de crudo OPEP alcanzó ayer los U$S 135.06 el promedio de marzo osciló en los U$S 107.45.
Estos guarismos colocan al crudo en niveles muy altos, e incidiendo en todos los mercados del mundo y aunque Uruguay toma precios de referencia del Brent, en este caso la canasta OPEP, coincide con los números del sitio https://es.investing.com/commodities/brent-oil, que marca un barril Brent a U$S 107.43
Mayo mes clave
El barril volvió a niveles cercanos a U$S 110 y el impacto sobre el sistema de precios de los combustibles en Uruguay ya es inevitable. No es inmediato, pero sí directo: el precio que se defina para mayo reflejará el promedio de marzo y abril. Y esos meses ya están marcados por un petróleo más caro.
Con el esquema actual, el PPI traslada ese costo a los precios locales. No hay magia. Si el crudo sube, el precio de los combustibles también debería subir.
La cuestión es cuánto.
El gobierno fijó el año pasado un criterio político de ajuste con un techo del 7%. Ese límite empieza a tensionarse. Con un barril en estos niveles, el traslado pleno del costo internacional podría superar ese porcentaje largamente.
Ahí aparece el dilema: o se respeta la referencia técnica del PPI o se respeta el límite político. Las dos cosas, al mismo tiempo, empiezan a ser difíciles de sostener.
El gobierno puede desandar el camino y ajustar por encima del 7%. Tiene la herramienta para hacerlo. El precio no es automático. La decisión final siempre es política.
La otra opción es mantener el tope y absorber la diferencia. Eso implica, en los hechos, subsidiar el precio.
Barril a 107 dólares: desvío relevante
El problema es la escala. Con un petróleo en USD 107.43, el costo de sostener precios por debajo del PPI crece rápido. No es una corrección puntual. Puede transformarse en un desvío relevante en pocos meses.
ANCAP viene de un resultado positivo, pero con una estructura conocida: el negocio de combustibles sostiene al resto. No es un esquema robusto para absorber desfasajes prolongados.
Marge fiscal “finito”
El margen fiscal tampoco es infinito. Cada punto que no se traslada al surtidor alguien lo paga.
El escenario que viene es claro. Si el petróleo se mantiene en estos niveles, el gobierno va a tener que elegir entre dos costos: subir más de lo previsto o sostener un precio artificial.
No hay soluciones técnicas para un problema que es, en esencia, político y el 7% empieza a quedar corto.