Por LA ESTACIÓN Uruguay
Un buque de bandera noruega realizó tareas de exploración sísmica en la plataforma continental uruguaya y posteriormente ingresó al puerto de Montevideo, en un episodio que motivó una investigación por parte del Poder Ejecutivo para determinar si la operativa contó con las autorizaciones correspondientes.
De acuerdo a lo informado por El Observador, las autoridades evalúan si la embarcación desarrolló actividades dentro de la jurisdicción nacional sin habilitación, lo que podría derivar en sanciones en caso de confirmarse la irregularidad.
Infracción a normativa vigente
Desde el Ministerio de Ambiente se indicó que, de comprobarse que el buque operó en aguas bajo soberanía uruguaya sin permiso, se configuraría una infracción a la normativa vigente. La cartera inició actuaciones para reconstruir la trayectoria de la embarcación y el tipo de tareas realizadas.
Según la normativa internacional, la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Uruguay se extiende hasta las 200 millas náuticas (unos 370 kilómetros) desde la costa, ámbito en el cual el país tiene derechos soberanos para la exploración y explotación de los recursos naturales. Cualquier actividad de prospección sísmica dentro de ese límite requiere autorización expresa del Estado.
Ondas acústicas de alta densidad
La exploración sísmica offshore consiste en la emisión de ondas acústicas de alta intensidad —que pueden superar los 230 decibeles en la fuente— para relevar la estructura del subsuelo marino. Estas campañas se realizan mediante buques especializados que remolcan cables (streamers) de varios kilómetros de longitud equipados con sensores, permitiendo construir imágenes geológicas en profundidad.
En Uruguay, este tipo de operativas está regulado por el Ministerio de Ambiente y otros organismos competentes, e incluye la exigencia de estudios de impacto ambiental, monitoreo de fauna marina y la implementación de zonas de exclusión, particularmente para mamíferos marinos.
Prospección, solo por adjudicación
El episodio se da en un contexto en el que Uruguay viene impulsando la exploración offshore mediante la adjudicación de bloques en su plataforma continental, algunos ubicados a más de 150 y 300 kilómetros de la costa, con profundidades que superan los 2.000 metros.
En ese marco, empresas internacionales han desarrollado campañas sísmicas 2D y 3D en los últimos años, utilizando buques de última generación para la adquisición de datos geofísicos.
Las autoridades continúan recabando información para determinar si el buque noruego actuó dentro o fuera de la zona económica exclusiva del país, así como el alcance de las tareas realizadas.
Al cierre de nuestra edición, se informó que el gobierno a través de los canales del caso, está estudiando las acciones a seguir.