Por LA ESTACIÓN Uruguay
Aunque el Poder Ejecutivo activó un esquema especial de vigilancia sobre la venta de gasoil en departamentos fronterizos ante el riesgo de desabastecimiento regional, fuentes del sector aseguraron a LA ESTACIÓN Uruguay que en Paysandú no se verifica por ahora un aumento extraordinario en la demanda que altere el funcionamiento habitual de las estaciones de servicio.
Ese es el dato central que surge desde el propio terreno: operadores del sector consultados por el matutino EL TELÉGRAFO coinciden en que, al menos en el litoral fronterizo con Argentina, no se observa un ingreso significativo de transportistas o consumidores argentinos que justifique una presión adicional sobre el mercado local.
Monitoreo diario
La medida oficial —dispuesta bajo el decreto IE/146 del 27 de marzo— responde a una lógica preventiva y no a una situación ya instalada en Paysandú. El gobierno ordenó monitoreo intensivo tras advertencias de ANCAP sobre faltantes de gasoil en el sur de Brasil, escenario que podría empujar demanda hacia Uruguay, especialmente en departamentos limítrofes.
Pero en la práctica, los estacioneros sanduceros sostienen que el comportamiento del mercado permanece estable.
La explicación es económica: con los niveles actuales de precios, no resulta rentable para camiones argentinos cruzar específicamente hacia Uruguay solo para cargar gasoil. El diferencial no alcanza hoy para justificar esa operativa logística, al menos en el corredor Paysandú-Colón.
Foco hacia Brasil
Eso desplaza el foco real de preocupación hacia la frontera con Brasil.
Allí sí podría generarse una presión más marcada, dado que los faltantes reportados en Rio Grande do Sul podrían inducir movimientos de abastecimiento transfronterizo, afectando zonas como Artigas, Rivera o Chuy, donde históricamente las variaciones de precio y stock impactan más rápidamente.
El monitoreo diario exigido ahora a las distribuidoras se apoya en antecedentes regulatorios previos de URSEA, que ya había establecido mecanismos extraordinarios de control en situaciones de riesgo para asegurar el abastecimiento interno. Esas resoluciones permitieron, en episodios anteriores, detectar desbalances regionales antes de que escalaran a faltantes en surtidor.
Monitoreo de la amenaza
Lo relevante hoy, sin embargo, no es una corrida sobre el gasoil en Paysandú, sino justamente lo contrario: la ausencia de esa presión.
En ese sentido, la noticia no está en el decreto, sino en la constatación de que —al menos del lado argentino— el fenómeno que temía el gobierno todavía no se materializa. Uruguay monitorea una amenaza potencial, pero en Paysandú el mercado, por ahora, sigue funcionando dentro de parámetros normales.