Por LA ESTACIÓN Uruguay
La decisión del Poder Ejecutivo de reducir el beneficio del IMESI a los combustibles en la frontera con Argentina, del 32% al 24%, ya generó la primera reacción política formal. El diputado colorado de Salto, Horacio de Brum presentó un pedido de informes al Ministerio de Economía y Finanzas, poniendo el foco en el impacto real de la medida sobre el litoral.
Este pedido de informes del legislador salteño, se suma a la próxima comparecencia de la ministra Cardona a Comisión de Industria por la suba de los combustibles.
Señal
Para el legislador colorado, no se trata de un ajuste técnico. Es una señal que puede alterar el equilibrio económico de departamentos como Salto y Paysandú, donde el diferencial de precios con Argentina condiciona el consumo, el comercio y el empleo.
En ese contexto, el combustible cumple un rol que va mucho más allá de lo energético. Funciona como un “producto ancla” que sostiene actividad en estaciones de servicio, pero también en comercios, gastronomía y servicios asociados. Cuando ese precio pierde competitividad, el efecto no se limita al surtidor.
Impacto negativo inmediato
De Brum fue directo. Advirtió que la reducción del beneficio implica un impacto inmediato en el costo de vida y en la dinámica comercial de la zona, en un escenario donde la brecha cambiaria ya presiona sobre el consumo local.
El pedido de informes apunta justamente a ese punto. El Ministerio deberá explicar cómo se trasladará la medida al precio final en surtidor, cuáles fueron los criterios técnicos utilizados y qué proyecciones se manejan en términos de competitividad. También se solicita conocer qué mecanismos de monitoreo implementará el gobierno para medir el efecto en la frontera, especialmente en lo que refiere a desvío de consumo hacia Argentina.
Se pierde capacidad de retener demanda
El trasfondo es conocido, pero vuelve a tensionarse. Cada punto porcentual que se pierde en el beneficio impositivo reduce la capacidad de retener demanda del lado uruguayo. Y en economías de frontera, donde la elasticidad del consumo es alta, ese movimiento se traduce rápidamente en caída de ventas.
La reducción de ocho puntos en el descuento no es neutra.
Para el diputado, el problema central no es solo el ajuste, sino la falta de previsibilidad. Señaló que sin reglas claras, la incertidumbre se traslada a la inversión y al empleo, en una región que ya opera en condiciones de desventaja estructural.