Por LA ESTACIÓN Uruguay
Entre las 5 de la mañana y el mediodía de hoy, la planta de ANCAP en Paysandú fue ocupada, en una medida que impactó directamente en la logística de abastecimiento de combustibles hacia el norte del país.
La acción incluyó el bloqueo de accesos y la interrupción de la operativa de carga, impidiendo la entrada y salida de camiones cisterna que distribuyen combustible a estaciones de servicio de la región.
Bloqueo de entrada
Según pudo saber LA ESTACIÓN, la medida no se limitó a una presencia simbólica dentro de la planta, sino que apuntó directamente a “trancar todo”, afectando la operativa como forma de presión en el marco del conflicto sindical que atraviesa el sector.
Eduardo Zabala, referente del área Portland en Paysandú, confirmó a este medio que la medida inscripta dentro de lka resolución de FANCAP, fue sorpresiva y tuvo la intención de interferir en la dinámica habitual de distribución. “La idea era distorsionar la operativa”, señaló, en referencia a la interrupción del flujo de camiones que abastecen el norte.
Paysandú: rol clave para el norte
El impacto de la medida es inmediato en términos logísticos. La planta de Paysandú cumple un rol clave en el sistema de distribución, y cualquier interrupción en su funcionamiento repercute en la cadena de suministro, especialmente en zonas del norte del país, alejadas de los centros de almacenamiento de Montevideo (La Tablada).
El episodio se da en un contexto de alta tensión entre ANCAP y FANCAP, donde las medidas sindicales han ido escalando en intensidad, pasando de paros a acciones con impacto directo sobre la operativa.
Aunque la ocupación tuvo carácter temporal, el mensaje es claro: el conflicto dejó de ser exclusivamente interno y empieza a trasladarse al funcionamiento del sistema.
Distorsiones en distribución
Por el momento, no hay información oficial sobre el nivel de afectación en el abastecimiento, pero en el sector reconocen que este tipo de medidas, si se repiten, pueden generar distorsiones en la distribución de combustibles en el interior del país.
Zabala no descartó similares medidas, que naturalmente por su carácter de sorpresivas no serán anunciadas, aunque explicó a LA ESTACIÓN que la responsabilidad de cualquier inconveniente será del directorio de ANCAP.