Por LA ESTACIÓN Uruguay
Un nuevo informe del “Barómetro Energético del Centro de Estudios de Políticas Públicas” (CEPP) al que accedió LA ESTACIÓN Uruguay, mostró cifras sobre el funcionamiento y resultados del mercado de combustibles en Uruguay durante 2025. El informe concluye que entre marzo y diciembre los consumidores pagaron casi USD 90 millones por encima del precio que habría resultado de aplicar estrictamente la paridad de importación.
Según el documento, “la brecha acumulada entre el Precio de Paridad de Importación (PPI), definido por URSEA y el Precio Ex Planta (PEP) fijado por el Poder Ejecutivo para la nafta y el gasoil, correspondiente al período entre marzo y diciembre de 2025, ascendió a aproximadamente USD 89 millones”
En términos directos al bolsillo, el impacto fue contundente: “durante dicho período, los consumidores uruguayos afrontaron un sobreprecio cercano a USD 90 millones respecto al precio que habría resultado de aplicar estrictamente la paridad de importación”
Para el CEPP, no se trató de un desvío técnico menor sino de una decisión con efectos macroeconómicos: “esta brecha refleja la utilización de los precios de los combustibles como un instrumento de financiamiento fiscal, con impactos sobre el costo de vida y la competitividad”
En términos directos al bolsillo, el impacto fue contundente: “durante dicho período, los consumidores uruguayos afrontaron un sobreprecio cercano a USD 90 millones respecto al precio que habría resultado de aplicar estrictamente la paridad de importación”
Para el CEPP, no se trató de un desvío técnico menor sino de una decisión con efectos macroeconómicos: “esta brecha refleja la utilización de los precios de los combustibles como un instrumento de financiamiento fiscal, con impactos sobre el costo de vida y la competitividad”
Renta monopólica y caja cuasi-fiscal
El informe también cuantifica el beneficio obtenido por ANCAP en este esquema. “ANCAP obtuvo una renta monopólica estimada en USD 88 millones a lo largo del período marzo-diciembre, derivada principalmente de la fijación de precios internos por encima del nivel de paridad de importación (PPI)”
Solo en diciembre, el desfasaje fue especialmente visible: “la diferencia entre el PPI y el precio ex planta alcanzó aproximadamente $ 3 por litro en nafta y $ 1,3 por litro en gasoil, lo que se tradujo en ingresos adicionales cercanos a USD 9 millones en ese mes”
Supergás barato, combustibles caros
Uno de los capítulos más sensibles es el de los subsidios al supergás. El CEPP detalla que “el Poder Ejecutivo mantiene un precio reducido del supergás a través de un esquema de subsidios cruzados, financiado por los mayores precios relativos de los combustibles líquidos”
Y aclara quién termina cubriendo ese costo: “este mecanismo implica que los consumidores de naftas y gasoil absorban parte del costo de la política de contención del precio del supergás”
El resultado económico fue significativo. “La comercialización de supergás a un precio inferior al de referencia definido por la URSEA generó, en el período analizado, pérdidas estimadas en USD 44 millones”, que luego fueron cubiertas mediante sobreprecios en los combustibles líquidos.
Más aún, el centro de estudios advierte sobre la institucionalidad del mecanismo: “este mecanismo de financiamiento presenta bajos niveles de transparencia, al no estar explícitamente aprobado por el Parlamento ni reflejarse de forma directa en el presupuesto público”
La nafta más cara de la región
El informe confirma además que Uruguay continúa encabezando el ranking regional de precios en nafta. “El precio de la nafta en Uruguay se ubica significativamente por encima del de los países vecinos”
En números concretos, “el precio doméstico es aproximadamente un 60% superior al de Brasil y un 75% mayor que el de Argentina, lo que posiciona a Uruguay como el país con la nafta más cara de la región”
En el gasoil, el precio máximo al público alcanzó los $ 48,90 por litro en diciembre. Según el CEPP, “la carga tributaria y los costos asociados a la distribución secundaria representaron aproximadamente el 42% del precio final, mientras que el ingreso monopólico de ANCAP explicó el 2,3% del PVP”
Combustibles como herramienta fiscal
En definitiva, el Barómetro Energético describe un mercado donde los precios no solo reflejan costos internacionales, logística o impuestos, sino también decisiones fiscales indirectas. El combustible operó en 2025 como una auténtica caja cuasi-fiscal, capaz de generar decenas de millones de dólares.