14 mil estaciones de servicio mexicanas incorporarán servicios orientados al bienestar del viajero, con áreas de descanso y masajes
14 mil estaciones de servicio mexicanas incorporarán servicios orientados al bienestar del viajero, con áreas de descanso y masajes
Por LA ESTACIÓN Uruguay
El negocio tradicional de las estaciones de servicio comienza a mostrar señales de transformación en México, negocio en el que Uruguay aparece hoy como uno de los laboratorios más avanzados de ese cambio.
Siguiendo el modelo uruguayo, el sector gasolinero mexicano empezó a impulsar un modelo donde las estaciones dejan de ser únicamente puntos de carga de combustibles para transformarse en verdaderos centros de servicios, comercio y permanencia de clientes.
A influjo de ONEXPO
La iniciativa es impulsada por la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (ONEXPO) junto a la Asociación Mexicana de Franquicias, en un proyecto que apunta a incorporar cafeterías, tiendas de conveniencia ampliadas, servicios digitales, propuestas gastronómicas y hasta espacios vinculados al wellness dentro de las estaciones.
El objetivo es claro: aumentar el tiempo de permanencia del cliente y generar nuevas fuentes de ingresos en momentos donde el negocio tradicional del combustible comienza a enfrentar presiones cada vez más fuertes derivadas de la electromovilidad, eficiencia energética y cambios en los hábitos de movilidad.
14 mil estaciones
El proyecto involucra potencialmente a más de 14.000 estaciones de servicio distribuidas en todo México.
La estrategia refleja una tendencia que lentamente empieza a instalarse en toda la región: las estaciones ya no quieren depender exclusivamente de los litros vendidos.
El avance de los vehículos eléctricos, híbridos y tecnologías más eficientes obliga al sector a repensar el negocio de largo plazo.
En este nuevo escenario, aparecen conceptos que hasta hace pocos años parecían ajenos al universo gasolinero:
cafeterías premium, mini mercados ampliados, servicios financieros, logística de última milla, lockers inteligentes, espacios de descanso y centros de carga rápida.
Puntos de experiencia
El modelo busca convertir a las estaciones en “puntos de experiencia” y no solamente en lugares de abastecimiento.
En México como en el resto de los países de LATAM, el fenómeno además tiene una explicación económica concreta:
los tiempos de carga de vehículos eléctricos generan una nueva lógica comercial.
Mientras un conductor carga combustible tradicional en pocos minutos, la carga eléctrica rápida puede demandar entre 20 y 40 minutos, tiempo que las estaciones intentan capitalizar mediante consumo gastronómico y servicios complementarios.