Por LA ESTACIÓN Uruguay
La inflación uruguaya volvió a subir y retornó a la zona de tolerancia del Banco Central, en un escenario donde el conflicto en Medio Oriente y la suba descomunal del petróleo (hoy cotizó en 110 dólares el barril) empieza a trasladar nuevamente presión sobre combustibles, logística, alimentos y costos productivos.
El crudo en el mundo volvió a transformarse en uno de los grandes factores de inestabilidad económica para países importadores como Uruguay.
Según publicó El País, el repunte inflacionario comienza a mostrar claramente el llamado “efecto Medio Oriente”, en referencia al impacto que la tensión geopolítica viene generando sobre el precio internacional del crudo.
Derrame sobre toda la economía
El aumento del crudo hasta niveles históricos, derramó sobre toda la economía uruguaya, ajustes de precios en casi todas las áreas productivas y comerciales.
Esta corrida petrolera, ha influido en el transporte, los fertilizantes, alimentos, logística (fletes), industria, y costos operativos.
Un análisis económico publicado semanas atrás advertía justamente que el shock petrolero actual podría transformarse en el más severo en décadas si persiste la inestabilidad en la región del Golfo.
Dependencia uruguaya del petróleo
En este escenario con una situación internacional sigue extremadamente sensible y el estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial y uno de los principales focos de tensión global- bloqueado, los golpes económicos son diarios, impactando de lleno en los combustibles cuya fluctuación al alza es imparable.
Aunque Uruguay se encuentra lejos geográficamente del conflicto, su dependencia de combustibles importados lo deja completamente expuesto a los movimientos del mercado internacional, lo que ha ocasionado las subas de abril y mayo.
De hecho, el propio gobierno reconoció días atrás que los valores internacionales justificarían aumentos mucho mayores en combustibles, especialmente en gasoil.
Según datos oficiales, los precios de referencia hubieran implicado subas de un 46% solamente en el precio del Gas Oil, pero el Poder Ejecutivo resolvió amortiguar parcialmente ese impacto, aunque la presión continúa acumulándose sobre la economía.
Paradoja
Informes recientes manejados por la autoridad monetaria estiman que el shock petrolero podría agregar hasta un punto adicional a la inflación si los valores internacionales permanecen elevados durante varios meses.
A su tiempo el FMI ya alertó que América Latina volverá a enfrentar mayores costos energéticos, transporte más caro y nuevas presiones inflacionarias derivadas de la guerra y de la volatilidad petrolera.
Mientras tanto, Uruguay intenta sostener una paradoja compleja:
mantener controlada la inflación mientras el principal insumo energético del mundo vuelve a dispararse.