Por LA ESTACIÓN Uruguay
La crisis energética internacional volvió a escalar luego de que Irán anunciara que prepara un mecanismo para controlar y cobrar tasas por el tránsito marítimo a través del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores petroleros más sensibles del planeta.
La información fue divulgada por el presidente del comité de seguridad nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, quien aseguró que Teherán ya tiene diseñado un sistema profesional para administrar el tráfico marítimo en la zona.
Solo para quienes cooperen con Irán
Según señaló, el plan será presentado próximamente y contemplará el cobro de tasas a los buques que atraviesen el estrecho.
Azizi afirmó además que solamente podrán beneficiarse del nuevo esquema los barcos comerciales y “las partes que cooperen con Irán”.
La advertencia supone un nuevo episodio de tensión geopolítica sobre uno de los principales puntos neurálgicos del comercio mundial de petróleo.
Por el Estrecho de Ormuz circula aproximadamente una quinta parte del crudo transportado a nivel global y cualquier alteración en su operativa impacta inmediatamente sobre: precios internacionales, seguros marítimos, costos logísticos, inflación, y combustibles.
En BITCOIN
Irán había bloqueado parcialmente el corredor desde el inicio de las hostilidades con Estados Unidos e Israel y desde hace meses viene insinuando la posibilidad de controlar directamente el paso marítimo.
Incluso comenzaron a circular versiones sobre la posibilidad de que Teherán cobre futuros peajes utilizando criptomonedas, particularmente Bitcoin.
La reacción internacional no se hizo esperar.
El presidente estadounidense Donald Trump rechazó públicamente cualquier intento iraní de controlar Ormuz y volvió a exigir la reapertura total de la vía marítima.
Nuevas medidas de Trump
Trump también analiza nuevas medidas militares contra Irán luego de advertir que el actual alto el fuego se encuentra “en respiración asistida”.
El conflicto vuelve a colocar al petróleo en el centro de la preocupación de los mercados financieros.
Mientras el barril muestra fuerte volatilidad, los operadores internacionales empiezan a incorporar un nuevo escenario:
que la tensión en Medio Oriente deje de ser transitoria y termine consolidando un piso más alto para los precios energéticos.
El mercado energético mundial observa ahora con atención si Irán avanza efectivamente hacia un sistema de “peaje petrolero” sobre uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta.