Por LA ESTACIÓN Uruguay
El mercado internacional de los refinados volvió a mostrar durante mayo un fuerte incremento en los valores de referencia que utiliza Uruguay para calcular el Precio de Paridad de Importación (PPI), dejando a junio frente a un escenario nuevamente complejo para la política tarifaria de los combustibles.
Mientras el promedio del metro cúbico de gasolina entre marzo y abril se había ubicado en el entorno de los U$S 755 (https://www.gub.uy), el período comprendido entre el 30 de abril y fines de mayo arroja valores cercanos a los U$S 870 por metro cúbico en la Costa del Golfo de Estados Unidos, referencia utilizada por la URSEA para construir la paramétrica local, con una diferencia que supera el 14% en apenas pocas semanas.
Aumento de 4.88%
En este escenario la URSEA publicó sus PPI, mostrando el precio de un litro de la nafta Super 95 de $ 78.99 (el período anterior había marcado $ 77.05 Precio paridad ex planta), guarismo al que debe sumársele cargos de distribución.
Estos números, estarían colocando el PVP de la nafta Super en el surtidor, por sobre los 91 pesos, aunque el gobierno aún no ha definido el aumento.
Y allí, en base a los 90 pesos, vuelve a aparecer el principal desafío para el gobierno: qué hacer con ese incremento internacional.
Durante los últimos meses, el Poder Ejecutivo optó por amortiguar parcialmente las subas externas, evitando trasladar plenamente el impacto a surtidor. Sin embargo, la distancia entre las referencias internacionales y los valores locales comienza nuevamente a ampliarse.
¿Qué resolverá el gobierno?
Porque más allá de explicaciones coyunturales, la ecuación técnica sigue siendo bastante simple: Uruguay depende directamente del comportamiento internacional de los refinados.
Cuando el metro cúbico sube más de U$S 100 en pocas semanas, el efecto sobre el PPI termina siendo inevitable.
La discusión ahora pasa por determinar hasta dónde el gobierno está dispuesto a seguir absorbiendo parte de esos costos sin trasladarlos completamente al consumidor.
Porque contener tarifas tiene consecuencias sobre los márgenes, la caja, los resultados de ANCAP y el equilibrio financiero del ente.
Pero trasladar plenamente los aumentos también impacta directamente sobre inflación, transporte, agro, logística, industria y costo de vida.
Sensibilidad
Y aunque muchas veces el debate público quede reducido exclusivamente al precio final en surtidor, lo que realmente está mostrando el mercado internacional es otra cosa: la enorme sensibilidad que sigue teniendo Uruguay frente a cualquier variación importante en el valor internacional de los refinados.
Porque mientras el metro cúbico continúe orbitando cerca de los los U$S 900, sostener estabilidad local seguirá siendo cada vez más difícil.
En otro orden, a última hora de hoy miércoles 27 de mayo, según el sitio https://es.investing.com/commodities/brent-oil, con registros del precio del crudo minuto a minuto, marcaba un barril de 84 dólares, muy por debajo de los guarismos que se venían registrando los últimos días.