El aumento de los combustibles impulsó la inflación de junio y llevó el IPC al 4,25% anual
El aumento de los combustibles impulsó la inflación de junio y llevó el IPC al 4,25% anual
Por LA ESTACIÓN Uruguay
Miércoles 8 de julio de 2026
Conocidos los números de junio, surge que el incremento de los precios de los combustibles aplicado durante junio tuvo un impacto directo sobre la inflación y se convirtió en el principal factor que explicó el aumento del Índice de Precios al Consumo (IPC) durante ese mes.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística (INE), el IPC registró una variación mensual de 0,37%, acumuló 3,33% en el primer semestre del año y alcanzó una inflación interanual de 4,25%, frente al 3,77% registrado en mayo.
Transporte el de mayor aumento
El rubro Transporte fue el que más incidió en el resultado mensual, con una variación de 2%, impulsada fundamentalmente por el aumento de los combustibles dispuesto por el Poder Ejecutivo a comienzos de junio.
En el detalle elaborado por el INE se destaca el incremento de 7% en el precio del gasoil y de 6% en las naftas, a lo que se sumaron aumentos de 2,4% en lubricantes, aceites y cambios de aceite y de 1,83% en reparaciones mecánicas de vehículos, reflejando el efecto en cadena que tiene el costo de los combustibles sobre otros bienes y servicios vinculados al transporte.
Aumentos de combustibles
El ajuste de junio respondió al fuerte incremento que habían experimentado las cotizaciones internacionales del petróleo como consecuencia de la crisis en Medio Oriente. En ese momento, la nafta Súper 95 aumentó 6% y el gasoil 50S 7%, aunque el gobierno decidió no trasladar completamente el impacto del mercado internacional a los precios locales, absorbiendo parte del costo a través de ANCAP.
Paradójicamente, pocos días después de que esos aumentos quedaran reflejados en el índice de inflación, el escenario internacional comenzó a revertirse. La distensión en Medio Oriente y la caída del precio del petróleo permitieron que el gobierno resolviera una reducción de 5% en los precios de la nafta y el gasoil a partir de julio, mientras que el supergás bajó 7,6%.
Incidencia de combustibles en economía
De esta forma, el dato de inflación de junio refleja el efecto pleno de un ajuste de combustibles que respondió a un contexto internacional excepcional, pero que ya comenzó a desandar parte de ese camino con la rebaja aplicada desde este mes.
El episodio vuelve a poner de manifiesto la incidencia que tienen los combustibles sobre la evolución general de los precios. Además de impactar directamente en el bolsillo de los consumidores, las variaciones en naftas y gasoil terminan trasladándose a una amplia gama de bienes y servicios vinculados al transporte, la logística y la actividad económica en general.
¿Baja todo?
Una de las principales preguntas que se hacen los usuarios tras estos aumentos es qué ocurrirá ahora con todos los rubros atados al combustible, luego de tres meses —abril, mayo y junio— con subas acumuladas cercanas al 20%.
La crítica de fondo es conocida: muchos aumentos se justifican por la suba del combustible; sin embargo, cuando el precio baja de forma abrupta, como ocurrió en julio, los productos y servicios que habían ajustado al alza suelen mantener sus precios.