Por LA ESTACIÓN Uruguay
Lunes 27 de julio del 2026
La presidenta de ANCAP, Cecilia San Román, afirmó en el programa QUIEN ES QUIEN, que dirige el periodista Gustavo Vaneskahian, que la empresa pública se prepara para un cambio estructural del mercado energético y advirtió que, si se mantienen las proyecciones de crecimiento de la movilidad eléctrica, a partir de 2029 Uruguay comenzará a registrar un excedente de combustibles que ya no podrá absorber el mercado interno.
En ese escenario, la estrategia del ente apunta a fortalecer las exportaciones hacia la región y acelerar un proceso de transformación tecnológica y operativa.
"Podemos elegir ser Blockbuster o convertirnos en Netflix", resumió la jerarca al describir el desafío que enfrenta la empresa.
El mercado interno dejaría de absorber toda la producción
San Román explicó que la incorporación masiva de vehículos eléctricos provocará una disminución gradual del consumo de combustibles líquidos en Uruguay.
"Si el parque automotor fuera, en su mayoría, eléctrico, se nos empieza a desbalancear la refinería", sostuvo.
Según indicó, con la regulación vigente del IMESI y los cambios previstos para los vehículos eléctricos a partir de 2027, el consumo podría alcanzar un pico entre 2027 y 2029 para luego iniciar una etapa descendente, generando un excedente de combustibles que deberá colocarse en mercados externos.
Brasil, Paraguay y Argentina como destino
La presidenta de ANCAP aseguró que la región continúa demandando derivados del petróleo y consideró que ese escenario abre una oportunidad para Uruguay.
"Tenemos un mercado regional no abastecido que precisa derivados", afirmó, al señalar que el ente podría comercializar sus excedentes principalmente hacia Brasil, Paraguay y Argentina.
Automatización e Inteligencia Artificial
Otro de los ejes planteados por San Román fue la incorporación de nuevas tecnologías para reducir costos y mejorar la eficiencia industrial.
Explicó que ANCAP ya trabaja en proyectos de digitalización, automatización de procesos e incorporación de Inteligencia Artificial, especialmente en la Refinería de La Teja.
El objetivo es producir con mayor precisión según la demanda, automatizar tareas y mejorar la competitividad de los combustibles destinados a exportación.
La jerarca reconoció que este proceso implicará una reducción gradual de personal, aunque aclaró que todavía no existe una cuantificación del impacto y que actualmente se realiza una revisión de perfiles de cargos.
El futuro de las estaciones de servicio
Consultada por el periodista sobre el impacto en la red de estaciones de servicio, San Román recordó que el sector emplea a unas 7.700 personas.
Si bien reconoció que la automatización y la electromovilidad modificarán el mercado laboral, sostuvo que la intención del ente "es no dejar a nadie de a pie" y descartó que el autoservicio sea una prioridad durante el actual período de gobierno.
"Estamos en un proceso de incorporación de la energía eléctrica en nuestras estaciones, aprendiendo a manejarlas. No es el mejor momento para estar reduciendo personal", señaló.
Una empresa de energía
San Román también planteó que, en el futuro, ANCAP podría evolucionar desde una petrolera hacia una empresa energética integral.
Incluso mencionó la posibilidad de una mayor integración con UTE, particularmente en las áreas comerciales y administrativas, como consecuencia del crecimiento de la movilidad eléctrica y de la convergencia tecnológica entre ambas empresas públicas.
Más valor agregado y nueva logística
La presidenta del ente sostuvo que la automatización permitirá producir combustibles con mayor valor agregado para competir en mercados internacionales.
Asimismo, advirtió que la logística portuaria también deberá adaptarse a los cambios del comercio marítimo.
En ese sentido, explicó que los buques de menor calado que actualmente abastecen la Refinería de La Teja tienden a desaparecer del mercado, mientras que la terminal de José Ignacio ofrece mejores condiciones para operar con embarcaciones de mayor porte.
También confirmó que ANCAP analiza la posibilidad de ampliar su red de ductos, conectando Montevideo con los departamentos de Durazno y Treinta y Tres para fortalecer la distribución de combustibles en el interior del país.