El fin de la exoneración total marca una nueva etapa para la movilidad eléctrica
El fin de la exoneración total marca una nueva etapa para la movilidad eléctrica
POR LA ESTACIÓN Uruguay
Viernes 3 de julio del 2026
La decisión del gobierno de comenzar a aplicar IMESI a los vehículos eléctricos de mayor valor representa un cambio de rumbo en la política de promoción de la electromovilidad. Si bien los modelos de menor precio mantendrán los beneficios tributarios, el mensaje es claro: el mercado comienza a transitar una etapa de madurez en la que los incentivos pasarán a estar más focalizados.
Durante los últimos años, las exoneraciones impositivas fueron uno de los principales motores del crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos en Uruguay. La eliminación parcial de esos beneficios para las unidades de mayor precio busca preservar el apoyo a los segmentos más accesibles, al tiempo que genera nuevos ingresos para el Estado.
Revisar estímulos
Desde el Ministerio de Economía sostienen que la expansión del mercado permite revisar los estímulos sin afectar el proceso de electrificación del parque automotor. La industria, en cambio, observa con atención el impacto que la medida podría tener sobre las ventas de los modelos de gama media y alta, precisamente los que impulsaron buena parte de la incorporación de nuevas tecnologías en los últimos años.
Para el sector energético, el cambio no altera la estrategia de largo plazo. Uruguay continúa avanzando en la instalación de infraestructura de carga y tanto empresas públicas como privadas mantienen inversiones para ampliar la red de cargadores rápidos y los servicios asociados a la movilidad eléctrica.
Puntos de carga en estaciones de servicio
En ese escenario, las estaciones de servicio también siguen adaptando su oferta. Varias ya incorporaron puntos de carga, mientras otras analizan inversiones para atender una demanda que continúa creciendo, aunque ahora lo hará bajo un esquema tributario diferente.
La definición de las franjas de precio y de las alícuotas de IMESI será determinante para medir el verdadero alcance de la medida. Si el gravamen se concentra únicamente en los vehículos de mayor valor, el impacto sobre la masificación de la movilidad eléctrica podría ser limitado. Si, en cambio, alcanza a una porción más amplia del mercado, el ritmo de crecimiento de las ventas podría desacelerarse.
El desafío del Poder Ejecutivo será encontrar un equilibrio entre la necesidad de aumentar la recaudación y el mantenimiento de una política que, hasta ahora, ha sido uno de los pilares de la transición energética del país.