La guerra vuelve a cambiar el tablero del petróleo y pone fin a la era de los descuentos
La guerra vuelve a cambiar el tablero del petróleo y pone fin a la era de los descuentos
Por LA ESTACIÓN Uruguay
Jueves 9 de julio de 2026
El recrudecimiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán volvió a sacudir al mercado petrolero internacional y amenaza con poner fin al escenario de abundancia de crudo que, durante las últimas semanas, obligó a productores de todo el mundo a ofrecer importantes descuentos para mantener sus ventas.
Los nuevos ataques militares sobre objetivos estratégicos y el renovado riesgo sobre la navegación en el estrecho de Ormuz provocaron una inmediata reacción del mercado. El precio del Brent trepó cerca de ocho dólares en apenas 24 horas y volvió a ubicarse en el entorno de los US$ 78 por barril, reflejando el temor a una nueva interrupción del suministro desde el Golfo Pérsico.
Acuerdo preliminar con sensación de alivio
Hasta hace pocos días, el panorama era completamente diferente. El acuerdo preliminar alcanzado entre Washington y Teherán había generado una sensación de alivio en los mercados y abrió un período de sobreoferta conocido como “contango”, una situación en la que el petróleo disponible para entrega inmediata vale menos que el comprometido para el futuro.
En Argentina, las petroleras de Vaca Muerta llegaron a vender crudo Medanito entre US$ 5 y US$ 7 por debajo del Brent, aceptando precios inferiores a los US$ 70 por barril.
China redujo importación de petróleo en casi 30%
El fenómeno representó un cambio radical respecto a los meses anteriores. Entre marzo y mayo, cuando el mercado enfrentaba un fuerte déficit de oferta, el petróleo llegó a negociarse con importantes sobreprecios en las operaciones inmediatas, mientras el Brent rozaba los US$ 120 por barril impulsado por la guerra en Medio Oriente.
La realidad china
La demanda también contribuyó al cambio de escenario. China, el mayor importador mundial de petróleo, redujo sus compras de crudo un 20% en abril y un 29% en mayo, al tiempo que incrementó el uso de sus reservas estratégicas y aceleró la adopción de vehículos eléctricos. Según datos de la China Charging Alliance, las recargas de vehículos eléctricos crecieron 69% interanual durante abril, mientras el consumo de combustibles líquidos retrocedió entre 15% y 20%, según estimaciones privadas.
La sobreoferta también obligó a los grandes productores del Golfo Pérsico a modificar su estrategia comercial. Saudi Aramco anunció un recorte de US$ 11 por barril en el precio de venta del crudo Árabe Liviano destinado al mercado asiático, una decisión excepcional que sólo tiene antecedentes durante las guerras de precios de 2015 y 2020.
Además de bajar los precios, compañías estatales como Aramco, ADNOC, de Emiratos Árabes Unidos, y SOMO, de Irak, comenzaron a asumir directamente parte de la logística marítima para reducir el riesgo de sus clientes. En lugar de vender el petróleo dentro del estrecho de Ormuz, contrataron buques propios para trasladarlo hasta el Golfo de Omán, donde realizan transferencias entre embarcaciones antes de completar las operaciones comerciales.
Se vuelve a modificar escenario
Sin embargo, el retorno de los enfrentamientos militares vuelve a modificar ese escenario. Si el tránsito energético por Ormuz continúa restringido y las exportaciones desde el Golfo Pérsico vuelven a resentirse, el mercado podría regresar rápidamente a un contexto de escasez, con una nueva escalada del precio internacional del petróleo.
Para países importadores como Uruguay, la evolución del conflicto vuelve a convertirse en un factor determinante. Después de un breve período en el que la abundancia de crudo comenzó a aliviar los precios internacionales, la guerra vuelve a instalar la incertidumbre sobre uno de los mercados más sensibles para la economía mundial.