Chile acelera su transición energética, pero enfrenta un déficit de miles de técnicos
Chile acelera su transición energética, pero enfrenta un déficit de miles de técnicos
Edición LA ESTACIÓN Uruguay
Jueves 13 de agosto del 2026
(Fuente: Mejor Energía, sobre datos del BID y Fundación Chile)
La transición energética de Chile enfrenta un desafío que comienza a trascender las inversiones en generación renovable, transmisión y almacenamiento: conseguir los trabajadores capacitados necesarios para operar el nuevo sistema energético.
Chile necesitará incorporar entre 12.000 y más de 27.000 trabajadores con perfiles técnicos durante la próxima década, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) elaborado con apoyo del Ministerio de Energía.
La amplitud de la estimación refleja distintos escenarios de desarrollo del sector, pero deja planteada una necesidad concreta: la velocidad de transformación de la matriz energética deberá ser acompañada por una expansión equivalente de las capacidades técnicas disponibles.
Multi temas
Electricidad, electrónica, climatización, mecánica, almacenamiento de energía, redes y electromovilidad aparecen entre las áreas que deberán responder a una industria cada vez más electrificada y tecnológicamente compleja.
En ese escenario, Chile comenzó a experimentar con un modelo que procura reducir la distancia entre la formación técnica y las necesidades reales de las compañías.
Más de 450 estudiantes de 30 liceos técnico-profesionales de la Región Metropolitana comenzaron a desarrollar soluciones para 32 desafíos concretos planteados por empresas y organizaciones vinculadas al sector energético.
Programa eNOVA
La experiencia forma parte del Bootcamp de Innovación del programa eNOVA, impulsado por Fundación Chile con apoyo de JPMorganChase.
Los estudiantes de cuarto medio, pertenecientes a las especialidades de electricidad, electrónica, climatización y mecánica automotriz, fueron distribuidos en 28 equipos multidisciplinarios.
Empresas, gremios, organismos públicos, universidades y organizaciones de la sociedad civil participaron previamente en su identificación. Entre las entidades involucradas aparecen Transelec, Aramco y la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera).
De los cortes de energía a la inteligencia artificial
Los problemas planteados muestran además hasta qué punto está cambiando el perfil del trabajador que requerirá el sector energético.
Algunos equipos trabajan en sistemas que combinan generación renovable y almacenamiento para mantener funcionando servicios esenciales frente a cortes eléctricos, fenómenos climáticos extremos o catástrofes.
Otros analizan el crecimiento de la electromovilidad y las posibilidades de incorporar una mayor participación femenina a las nuevas actividades asociadas al sector.
También aparecen proyectos que incorporan inteligencia artificial y análisis de datos para estudiar patrones de consumo eléctrico de hogares, empresas e instituciones.
La transición está generando una convergencia entre conocimientos técnicos, digitalización, automatización, manejo de datos y nuevas tecnologías energéticas.
El nuevo “talento verde”
Fundación Chile engloba este proceso bajo el concepto de “Talento Verde”.
Manuel Farías, director de Educación Técnica y Trayectorias Formativo Laborales de la institución, explicó que la iniciativa procura potenciar las ideas, experiencias y habilidades de los jóvenes y, especialmente, colocarlos “en clave de transición energética”.
El concepto, sostuvo, busca preparar trabajadores con competencias transversales capaces de comprender los desafíos derivados de la transformación ecológica, sin limitar esas capacidades a una única especialidad.
La líder Técnico Profesional de Fundación Chile, Susana Silva, destacó por su parte que el modelo permite vincular las capacidades de los estudiantes con problemas concretos de la industria y desarrollar habilidades útiles tanto para continuar estudios superiores como para ingresar directamente al mercado laboral.
Una transición que también necesita trabajadores
Chile se convirtió durante los últimos años en uno de los mercados latinoamericanos con mayor desarrollo de las energías renovables, particularmente solar y eólica, mientras avanza simultáneamente en almacenamiento, transmisión y electrificación del transporte.
Pero cada nuevo parque renovable, sistema de baterías, red eléctrica inteligente o infraestructura de carga necesita detrás personal capaz de instalarlo, operarlo y mantenerlo.
Ese puede transformarse en uno de los cuellos de botella menos visibles de la transición energética.
La experiencia que ahora desarrollan los liceos chilenos apunta precisamente a anticiparlo: en lugar de esperar que los jóvenes terminen su formación para descubrir qué necesita la industria, las empresas llevan sus problemas actuales directamente a las aulas.
Miles de técnicos en próximos años
Los 450 estudiantes continuarán perfeccionando sus proyectos durante las próximas semanas y posteriormente serán las propias empresas participantes las que evaluarán las soluciones y aportarán sus observaciones.
Si las proyecciones del BID se cumplen, Chile deberá formar e incorporar miles de nuevos técnicos cada año durante la próxima década para acompañar el ritmo de transformación de su sistema energético.
La transición energética, en definitiva, no dependerá solamente de disponer de capital, tecnología y recursos renovables. También necesitará gente preparada para hacerla funcionar.