Por LA ESTACIÓN Uruguay
Viernes 17 de julio del 2026
Cuando se habla de una planta de tratamiento de residuos, la primera imagen que suele venir a la mente es la del reciclaje o la disposición final de la basura.
Sin embargo, el proyecto que se construirá en Villa Olmos, departamento de Canelones, incorpora un componente poco conocido en Uruguay y con fuerte impacto para el sector energético: la producción de Combustibles Sólidos Recuperados (CSR).
Lejos de tratarse de un simple basural moderno, la planta tendrá capacidad para recuperar materiales reciclables, producir biogás, elaborar compost y fabricar un combustible destinado a la industria.
De residuo a fuente de energía
Los CSR se obtienen a partir de residuos urbanos e industriales que ya no pueden reciclarse.
Tras un proceso de clasificación, se separan los materiales reciclables y la fracción orgánica. Luego se seleccionan residuos con alto poder calorífico, como plásticos, papel, cartón, textiles, madera y otros materiales combustibles.
Posteriormente son triturados, secados y acondicionados hasta obtener un combustible sólido con características relativamente uniformes y apto para uso industrial.
El objetivo es transformar parte de la basura que hoy termina enterrada en una nueva fuente de energía.
¿Para qué se utiliza?
A diferencia de la nafta o el gasoil, los CSR no están destinados al transporte.
Su principal mercado son las industrias que requieren grandes cantidades de energía térmica.
En distintos países europeos este combustible es utilizado por cementeras, calderas industriales, plantas de generación de energía y otras industrias intensivas en consumo energético, donde sustituye parcialmente al carbón mineral, al coque de petróleo o a otros combustibles fósiles.
Además de reducir costos, permite disminuir el volumen de residuos enviados a rellenos sanitarios.
Una oportunidad para la economía circular
Según la información difundida por la Intendencia de Canelones, la futura planta permitirá reducir hasta un 80 % la cantidad de residuos que actualmente terminan enterrados.
Ese dato refleja un cambio de paradigma.
La basura deja de ser únicamente un problema ambiental para convertirse también en una materia prima capaz de generar energía y nuevos productos.
Se trata de uno de los conceptos centrales de la denominada economía circular, donde los residuos vuelven al sistema productivo en lugar de convertirse en un pasivo ambiental.
Un combustible que pocos conocen
Mientras buena parte del debate energético gira en torno al hidrógeno verde, los biocombustibles o la movilidad eléctrica, los Combustibles Sólidos Recuperados aparecen como otra alternativa para reducir el consumo de combustibles fósiles en procesos industriales.
No moverán automóviles ni camiones, pero sí podrían convertirse en un nuevo actor dentro de la matriz energética nacional, aprovechando un recurso que hasta ahora terminaba mayoritariamente bajo tierra.
Si el proyecto alcanza los resultados previstos, Uruguay no solo habrá encontrado una forma más eficiente de gestionar sus residuos.
También habrá comenzado a producir un nuevo combustible a partir de aquello que, hasta hace poco, simplemente llamábamos basura.