Por LA ESTACIÓN Uruguay
Lunes 6 de julio de 2026
Durante los últimos 18 años la calidad de los combustibles cambió de forma significativa. La reducción del contenido de azufre y la incorporación de componentes biogénicos, como el etanol en las naftas, permitieron disminuir las emisiones contaminantes de los motores, pero también volvieron a las naftas y al gasoil mucho más sensibles a la presencia de agua y sedimentos.
Lo que antes podía pasar inadvertido hoy puede transformarse en un serio problema para una estación de servicio, afectando la calidad del combustible, la vida útil de los tanques y el funcionamiento de bombas, filtros y surtidores.
¿Qué ocurre dentro del tanque?
El técnico de ARPEC, Bruno Gualtieri, explicó a LA ESTACIÓN Uruguay que en el gasoil de bajo azufre la acumulación de agua favorece el crecimiento de bacterias, levaduras y hongos que forman una biomasa entre el combustible y el agua depositada en el fondo del tanque.
"Con el paso del tiempo esa biomasa se transforma en sedimentos y genera un ambiente ácido que acelera la corrosión del acero", señaló.
Gualtieri agregó que en Uruguay ya se han registrado casos de corrosión severa y recordó que se trata de una problemática ampliamente documentada a nivel internacional.
En el caso de las naftas, el especialista indicó que la humedad provoca la oxidación de componentes metálicos y de las paredes internas del tanque.
Pero existe un riesgo aún mayor.
"El alcohol contenido en la nafta absorbe el agua, se separa del combustible y deja el producto fuera de especificación, obligando en muchos casos a retirar completamente el contenido del tanque", explicó.
Una tarea preventiva que evita grandes pérdidas
Para Gualtieri, la limpieza periódica de los tanques dejó de ser una recomendación para convertirse en una necesidad operativa.
"Eliminar agua y sedimentos permite preservar la calidad del combustible, proteger bombas, filtros y surtidores, reducir la corrosión y prolongar la vida útil de toda la instalación", afirmó.
El especialista explicó que el procedimiento dependerá del estado de cada tanque. Cuando únicamente existe agua acumulada, la prioridad es retirarla lo antes posible.
En otra parte explicó que si además existen sedimentos, pueden utilizarse equipos de doble filtrado que permiten recuperar el combustible minimizando las pérdidas y, en muchos casos, mantener operativa la estación durante el proceso de limpieza.
En los casos más severos —particularmente en tanques con varios años sin mantenimiento— la alternativa más recomendable es realizar una limpieza integral mediante lavado interior con agua a presión y posterior retiro de todos los residuos acumulados.
Promoción especial de ARPEC
Con el objetivo de incentivar el mantenimiento preventivo de los tanques, ARPEC lanzó una promoción especial dirigida a estaciones de servicio.
La empresa ofrece la limpieza de dos tanques por US$ 1.200 más IVA, con un frigobar Xion de 41 litros de regalo.
Como segunda opción, quienes contraten la limpieza de tres tanques por US$ 1.800 más IVA recibirán un Smart TV Xion de 43 pulgadas sin costo adicional.
Más allá de la promoción, desde ARPEC sostienen que el objetivo es generar conciencia sobre una tarea de mantenimiento que hoy resulta fundamental para preservar la calidad de los combustibles, evitar fallas operativas y prolongar la vida útil de los sistemas de almacenamiento.