Por LA ESTACIÓN Uruguay
Lunes 28 de setiembre del 2026
Está bajo tierra y rara vez llama la atención. Sin embargo, el separador de hidrocarburos cumple una función esencial en las estaciones de servicio: retener restos de combustible y aceite presentes en el agua que escurre por las zonas de surtidores y descarga a tanques.
El proceso aprovecha una diferencia de densidad. Los hidrocarburos flotan sobre el agua y quedan retenidos dentro del equipo, mientras el agua continúa su recorrido. Un filtro ayuda a reunir las gotas más pequeñas para facilitar su separación. En muchos modelos, un mecanismo de cierre bloquea la salida cuando el depósito alcanza su capacidad.
De acuerdo con reglamentación de URSEA
La reglamentación de la URSEA exige que las áreas de surtidores y descarga cuenten con un sistema de contención que separe las aguas contaminadas de las no contaminadas mediante separadores de hidrocarburos. También dispone que ese sistema sea resistente a los combustibles.
En ese segmento trabaja Bilpa S.A., que instala y mantiene en Uruguay equipos de la firma francesa Techneau. Más allá de la instalación, el punto decisivo para el operador es comprobar periódicamente el estado del separador: al estar fuera de la vista, una obstrucción o la acumulación de residuos puede pasar inadvertida hasta que el equipo deja de cumplir su función.
Para evaluar situaciones, si por ejemplo después de una descarga de combustible, ocurriera una lluvia, el agua puede arrastrar restos de hidrocarburos hacia las canaletas. Antes de que esa agua siga hacia el drenaje, pasa por el separador: el combustible queda retenido y el agua continúa su recorrido. Es una situación sencilla que muestra por qué importa tanto tener el equipo instalado como mantenerlo en condiciones.