Por LA ESTACIÓN Uruguay
Viernes 25 de setiembre de 2026
El Brent volvió a mostrar este jueves la volatilidad que mantiene en alerta al mercado de combustibles. El barril comenzó la jornada en torno a los US$ 103, superó los US$ 106 en medio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y terminó cerca de los US$ 101, según las cifras aportadas para esta nota.
La presidenta de ANCAP, Cecilia San Román, dijo que la empresa se está cubriendo con seguros ante una eventual escalada del precio internacional y procurando mantener existencias suficientes para evitar faltantes. Advirtió, además, que para evaluar los costos no alcanza con mirar el crudo: también deben considerarse las cotizaciones de las naftas y el gasoil refinados, que siguen elevadas.
Acumulación de pérdidas
San Román estimó que al cierre de setiembre ANCAP habrá resignado unos US$ 120 millones acumulados por no trasladar completamente esos aumentos a los precios internos. La empresa analiza con los ministerios de Economía y de Industria los valores que regirán desde octubre. Según la jerarca, el objetivo es reducir el impacto sobre la población sin comprometer la salud financiera del ente.
En paralelo, ANCAP mira un cambio de más largo plazo. Según consignó EL TELÉGRAFO, San Román señaló que la empresa proyecta un excedente de naftas a medida que disminuya su consumo por el avance de la movilidad eléctrica. Por eso trabaja en desarrollar mercados de exportación en la región y proyecta una inversión en el puerto de Montevideo, vinculada también con la distribución hacia las plantas del interior.
Excedente fuera del país
La presidenta de ANCAP explicó al matutino, que la demanda de gasoil caería de forma más lenta. Esa diferencia plantea un desafío para la refinería: de un barril de petróleo se obtienen diversos productos y no es posible producir únicamente gasoil y dejar de obtener naftas. Aunque la elección de los crudos y los ajustes en los equipos permiten modificar parcialmente esa relación, San Román sostuvo que existe un límite. De mantenerse la caída prevista en el consumo de naftas, ANCAP tendrá que colocar el excedente fuera del país.
Así, mientras la cotización internacional presiona los costos actuales, la transformación del parque automotor obliga al ente a buscar destino para una parte de su producción futura.