Por LA ESTACIÓN Uruguay
Jueves 20 de agosto del 2026
El cierre de la licitación para la construcción del Parque Solar Fotovoltaico de Fray Bentos marca un hito en la política energética uruguaya. Con una potencia de 30 MW y una inversión cercana a los 20 millones de dólares, este proyecto no solo refuerza la diversificación de la matriz, sino que también abre un capítulo de desarrollo regional que merece ser destacado.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, subrayó que la energía solar debe complementar a la eólica y la hidráulica. Ese equilibrio es clave: Uruguay ya se posiciona como referente en renovables, pero la incorporación de 500 MW solares en el quinquenio permitirá anticiparse a nuevas demandas, como la movilidad eléctrica, y consolidar la seguridad energética.
Casi 44 mil módulos solares
El parque de Fray Bentos, con sus 48.300 módulos distribuidos en 60 hectáreas, no solo aportará energía limpia. También generará entre 80 y 100 empleos, revitalizará una zona industrial y dinamizará el consumo local. En tiempos donde la inversión pública busca ser tractor de desarrollo, este proyecto encarna esa visión: descentralizar, distribuir oportunidades y fortalecer el interior del país.
UTE y el MIEM apuestan a que la ciudadanía participe en etapas posteriores mediante la inversión de ahorros nacionales, replicando experiencias exitosas del pasado. Esa estrategia, además de financiar infraestructura, vincula directamente a los uruguayos con proyectos de relevancia nacional, creando un sentido de pertenencia y confianza.
Se cubrirá demanda en Rio Negro
La presidenta de UTE, Andrea Cabrera, destacó que la planta cubrirá la demanda máxima de Río Negro y volcará excedentes a la red. Es un dato que ilustra cómo la transición energética no es un concepto abstracto, sino una realidad palpable que impacta en comunidades concretas.
En definitiva, el Parque Solar de Fray Bentos es mucho más que un proyecto de generación eléctrica. Es un símbolo de cómo Uruguay sigue apostando por la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo equilibrado. La energía solar se convierte así en un nuevo motor para el interior, y en una pieza clave para el futuro energético del país.