Por LA ESTACIÓN Uruguay (El Salvador)
Lunes 7 de setiembre de 2026
La 67.ª Cumbre Latinoamericana de Empresarios de Combustibles y Energía concluyó en El Salvador con un llamado a transformar las estaciones en centros integrales de servicios, pero sin acelerar un proceso que pueda comprometer inversiones y puestos de trabajo.
La 67.ª Cumbre Latinoamericana de Empresarios de Combustibles y Energía (CLAEC), celebrada del 2 al 4 de septiembre en San Salvador, concluyó con una posición común: la transición energética es inevitable, pero deberá desarrollarse de manera gradual, ordenada y económicamente viable.
Varias décadas por el fósil
Los representantes empresariales coincidieron en que los combustibles fósiles continuarán ocupando un lugar central en el transporte durante varias décadas. En ese contexto, advirtieron que una transformación precipitada podría afectar la rentabilidad de las estaciones y poner en riesgo puestos de trabajo vinculados con la comercialización tradicional de combustibles.
Uno de los principales conceptos surgidos de la cumbre fue la transformación de la estación de servicio. El establecimiento dedicado históricamente al despacho de nafta y gasoil deberá evolucionar hacia un centro integral, capaz de incorporar cargadores eléctricos rápidos, tiendas de conveniencia más desarrolladas, nuevos servicios y actividades vinculadas con la economía circular.
Para avanzar en ese proceso, la CLAEC reclamó a los gobiernos latinoamericanos reglas claras y estabilidad jurídica. Los empresarios entienden que las nuevas tecnologías requieren inversiones privadas importantes y advirtieron que una mayor carga regulatoria no debería terminar asfixiando los márgenes de los actuales operadores.
Uruguay planteó que la carga rápida debe pasar por las estaciones
La delegación uruguaya, encabezada por el presidente de UNVENU, Daniel Sanguinetti y el Gerente General Federico De Castro, presentó la experiencia del país en materia de electromovilidad y destacó el desarrollo alcanzado por la Ruta Eléctrica de UTE.
No obstante, UNVENU sostuvo que las estaciones privadas deben asumir un papel protagónico en la carga rápida de vehículos y que esa actividad no debería quedar concentrada en manos del Estado.
La gremial explicó que el crecimiento de los automóviles eléctricos, taxis y ómnibus todavía provoca un impacto marginal sobre las ventas de nafta y gasoil. Según la perspectiva presentada por la delegación, una sustitución masiva del parque automotor demandará entre diez y quince años.
Principal obstáculo; alto costo de cargadores
El principal obstáculo continúa siendo económico. Los cargadores rápidos requieren inversiones elevadas y la cantidad actual de usuarios todavía resulta insuficiente para garantizar una rotación que permita recuperar el capital en plazos razonables.
La posición uruguaya se alineó así con la conclusión general de la cumbre: las estaciones deben prepararse para comercializar distintas formas de energía, pero esa reconversión necesita reglas estables, financiamiento y condiciones que permitan sostener la rentabilidad del negocio durante el proceso.