POR LA ESTACIÓN Uruguay
Martes 1ro. de setiembre de 2026
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, reveló ante el Parlamento el impacto que tuvo sobre los ingresos de ANCAP la decisión de no trasladar íntegramente a los precios de los combustibles las variaciones del Precio de Paridad de Importación (PPI) calculado por URSEA.
La política de amortiguación aplicada por el Poder Ejecutivo durante 2026 determinó que ANCAP dejara de percibir aproximadamente US$ 80 millones, según informó el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda del Senado, celebrada el 28 de agosto.
A pesar de los 80 millones ANCAP no registra pérdidas
El dato surgió luego que el senador Gabriel Gurméndez planteara cuánto estaba costando la decisión oficial de contener los precios frente al fuerte incremento internacional del petróleo y cuál podía ser su efecto sobre las finanzas de ANCAP. El legislador señaló que la política había permitido no trasladar toda la volatilidad internacional a consumidores y productores, pero advirtió sobre el costo que podía estar acumulándose.
Oddone respondió con una cifra concreta: “No haber seguido el PPI ha implicado, en lo que va del 2026, que ANCAP ha dejado de percibir ingresos aproximadamente por USD 80:000.000”. Explicó que, de haberse aplicado el precio de referencia y suponiendo que el resto de las variables permanecieran iguales, la petrolera estatal habría obtenido esos US$ 80 millones adicionales.
Sin embargo, el ministro hizo una precisión relevante: esa cifra no significa que ANCAP vaya a cerrar el ejercicio con pérdidas, escenario que aseguró que el equipo económico no está manejando. Tampoco equivale, sostuvo, a un deterioro fiscal automático por US$ 80 millones.
Oddone argumentó que aplicar íntegramente el PPI habría provocado efectos sobre el resto de la economía. Un precio mayor de los combustibles habría reducido la demanda y modificado las decisiones de consumo, inversión y movilidad, con consecuencias también sobre la recaudación. Por ese motivo, señaló que no corresponde trasladar linealmente los US$ 80 millones dejados de percibir por ANCAP al resultado fiscal.
Se volvió a la revisión mensual
La exposición del ministro ante el parlamento, permitió además conocer con mayor precisión la filosofía que está siguiendo el gobierno en materia de combustibles. Oddone recordó que se pasó a una revisión mensual de los precios y que se establecieron topes a las variaciones para impedir que movimientos internacionales considerados extraordinarios y asociados a factores geopolíticos se trasladaran de forma inmediata al mercado interno.
El ministro defendió que el sistema combine reglas claras y transparentes con cierto margen de discrecionalidad política, especialmente por la incidencia que tiene el gasoil sobre el transporte, el agro y la industria. Según sostuvo, seguir estrictamente las referencias de URSEA habría determinado aumentos sustancialmente mayores en el gasoil y, aunque en menor medida, también en las naftas.
Número concreto
La discusión adquiere especial relevancia después de conocerse el último PPI de URSEA para setiembre. Durante su exposición del viernes 28, Oddone señaló precisamente que el dato de referencia para el nuevo mes ya estaba disponible y que el Poder Ejecutivo todavía debía resolver qué parte de esa variación trasladaría a los precios.
La cifra de US$ 80 millones pone ahora un número concreto a una política que hasta el momento se conocía principalmente por su efecto en el surtidor: contener los aumentos tuvo un costo para ANCAP, aunque el equipo económico sostiene que ese costo no puede interpretarse automáticamente como una pérdida fiscal equivalente.