Por LA ESTACIÓN Uruguay
Jueves 3 de setiembre 2026
El presidente Yamandú Orsi ordenó al canciller Mario Lubetkin informar oficialmente a las autoridades argentinas que la planta de combustibles sintéticos proyectada por HIF Global no será construida en el lugar elegido originalmente, frente a las costas de Colón.
La comunicación fue transmitida por Lubetkin a su par argentino, Pablo Quirno, quien posteriormente informó la decisión al gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio. “El presidente de la República nos dio instrucciones precisas para relocalizar esa planta”, confirmó el canciller uruguayo.
Cerrar frente diplomático
La definición busca cerrar el frente diplomático abierto por la localización inicial del complejo industrial, prevista sobre la margen del río Uruguay, a unos tres kilómetros de la costa argentina. Frigerio celebró la decisión y sostuvo que “primó el sentido común”, al entender que Uruguay podrá recibir la inversión y generar empleo sin afectar la actividad turística instalada en Colón.
El proyecto, que supone una inversión estimada en US$ 5.385 millones, permanecería en Paysandú, pero sería trasladado a uno de los predios industriales pertenecientes a ANCAP. La negociación entre el Gobierno y HIF Global continúa y todavía resta cerrar aspectos decisivos, entre ellos el precio de la energía que suministrará UTE, el nuevo emplazamiento definitivo y las correspondientes autorizaciones ambientales.
Denuncia penal sigue en pie
La relocalización desactiva el principal reclamo político planteado por Frigerio y por el intendente de Colón, José Luis Walser, quienes advertían sobre la contaminación visual y sus posibles consecuencias para el turismo. Sin embargo, no clausura todas las controversias abiertas en Argentina.
La denuncia penal promovida por la fiscal federal Josefina Minatta y la acción civil preventiva presentada por legisladores peronistas de Entre Ríos continúan en trámite. El propio Orsi había anunciado días atrás que la denuncia penal había sido retirada, pero Presidencia debió aclarar posteriormente que el mandatario recibió información equivocada desde Cancillería. Lo que se dejó sin efecto fue una solicitud de mediación ante el mecanismo de cumplimiento del Acuerdo de Escazú, no las causas judiciales.
Se espera que actuaciones judiciales cesen
El Gobierno entiende que, una vez trasladada la planta, las actuaciones perderán buena parte de su fundamento. Del lado argentino, mientras Frigerio apuesta al diálogo y considera atendido su reclamo, dirigentes de la oposición peronista mantienen la ofensiva judicial.
Uruguay dio así una señal política concreta a Argentina: la inversión de HIF Global seguirá siendo defendida, pero no se permitirá que su ubicación transforme un proyecto energético de gran escala en un nuevo conflicto entre ambas orillas del río Uruguay.