Por LA ESTACIÓN Uruguay
Jueves 1ro. de octubre de 2026
En una operación forestal, quedarse sin gasoil significa mucho más que tener que gestionar una nueva entrega. Puede implicar maquinaria detenida, camiones que no salen y trabajadores esperando que se restablezca el abastecimiento. Pero disponer de combustible tampoco resuelve todo: hay que saber cuánto queda, quién lo utiliza, qué rendimiento ofrece y en qué condiciones llega a los motores.
Sobre esos problemas pondrá el foco Bilpa en su participación en Uruforest, la feria que se realizará en octubre en Juan Lacaze. La empresa estará acompañada por GESPASA, fabricante español al que representa de forma exclusiva en Uruguay, con una propuesta que reúne medición de tanques, control de consumos, bombeo, depuración y filtración.
En diálogo con LA ESTACIÓN, Carlos Limardo, Jefe de Ventas para las Américas de GESPASA y Diego Sena Asistente Técnico Comercial de BILPA sector Combustible, explicaron el alcance de estas herramientas y adelantaron que la presencia en la feria incluirá una charla de Limardo en la propia feria, en la que profundizara sobre su aplicación en el trabajo forestal.
El costo de una operación detenida
El planteo parte de una necesidad concreta: administrar un insumo que tiene un peso importante en los costos y del que depende la continuidad de la operación. “Tener una operación parada es costosísima”, señaló Limardo.
La empresa española, ubicada en Balaguer, Cataluña, cuenta con medio siglo de trayectoria, según explicó su gerente. Desarrolla y fabrica soluciones para la transferencia, medición, control y filtración de combustibles, además de equipos para lubricantes, aceites, AdBlue y otros fluidos.
Para URUFOREST, la intención es trasladar esa experiencia a las necesidades de empresas que abastecen maquinaria y vehículos en distintos puntos de trabajo, muchas veces alejados de su administración.
Saber cuánto queda antes de que falte
Una de las soluciones que GESPASA presentará a través de Bilpa es Dolphin, un sistema de telemedición por ultrasonido que permite conocer el nivel de combustible de un tanque sin recurrir a una medición manual.
Limardo explicó que el dispositivo se instala en la parte superior del depósito y emite una señal cuyo rebote permite calcular el nivel. La información se transmite mediante conectividad GPRS a un servidor en la nube y puede consultarse a través de un software.
El objetivo es que la empresa disponga de información sobre sus existencias para organizar el abastecimiento y evitar que la falta de combustible termine interrumpiendo el trabajo.
Medición a través de diferentes tecnologías
Sin embargo, el gerente aclaró que la medición de tanques comprende distintas tecnologías y prestaciones. Además del equipo por ultrasonido, GESPASA dispone de soluciones a través de sondas de medición magnetostrictivas, que permiten medir el nivel de combustible, la presencia de agua y la temperatura.
Ese último dato tiene relevancia porque el volumen del combustible cambia con la temperatura. Según explicó Limardo a LA ESTACIÓN Uruguay, estos sistemas permiten obtener una medición compensada a una temperatura de referencia de 15 grados, facilitando la comparación de las existencias.
La distinción también importa al evaluar qué necesita cada instalación: conocer el nivel de un tanque no equivale, por sí solo, a medir agua o disponer de todas las funciones de control.
Del combustible recibido al consumo de cada máquina
La propuesta va más allá de conocer cuánto gasoil hay almacenado. Los entrevistados describieron un sistema que permite seguir el combustible desde su recepción en el frente forestal hasta el despacho a los equipos.
Belo explicó que el registro puede diferenciar las operaciones por matrícula, identificación del operario u otros datos que permitan vincular cada carga con su destinatario. Esa información puede consultarse a distancia, algo especialmente útil cuando el almacenamiento y la maquinaria se encuentran separados por varios kilómetros.
Así, la administración puede saber cuánto combustible se recibió, cuánto se entregó y a qué vehículo o máquina se destinó, sin depender únicamente de registros manuales o de consultas a quienes están trabajando en el lugar.
Diferencias que requieren revisión
A su tiempo, Limardo añadió que el cruce entre la información del tanque y la del surtidor permite identificar diferencias que requieren revisión. Comparar lo que disminuye en el depósito con lo que se registra como despachado aporta una herramienta para detectar desvíos o faltantes.
Ese control no explica automáticamente la causa de una diferencia, pero permite advertirla e investigarla con información sobre las operaciones realizadas.
El seguimiento también puede vincular los litros suministrados con los kilómetros recorridos o las horas de trabajo de una máquina. De esa manera, el registro de una carga deja de ser solamente un dato de abastecimiento y pasa a formar parte del análisis del rendimiento.
Para una empresa que opera con varios vehículos y equipos, esa información permite comparar consumos y observar cambios que, sin medición, podrían pasar inadvertidos.
La calidad del gasoil también pesa en los costos
Otro de los ejes de la participación será la filtración. Limardo sostuvo que suele percibirse como un gasto en equipos, cartuchos y repuestos, cuando su finalidad es proteger maquinaria y reducir problemas de mantenimiento.
“Uno está protegiendo la maquinaria, los vehículos”, afirmó.
El Jefe de Ventas de GESPASA -con base en Argentina- explicó que, a lo largo del almacenamiento y del traslado, el combustible puede incorporar impurezas. También señaló que en los tanques pueden acumularse agua y suciedad, situaciones que requieren atención para evitar que esos contaminantes lleguen a los equipos.
GESPASA dispone de sistemas de depuración que extraen agua e impurezas del fondo del tanque, así como de soluciones de filtración que recirculan el combustible: lo retiran del depósito, lo filtran y lo devuelven.
Limardo comparó ese procedimiento con una “diálisis”, imagen que utilizó para explicar cómo se busca mantener el combustible en buenas condiciones durante el almacenamiento.
Costos y consecuencias
La filtración también puede realizarse al momento del despacho, antes de que el combustible llegue a la maquinaria. Son intervenciones diferentes dentro de una misma preocupación: cuidar la calidad del producto que finalmente reciben los motores.
En la visión del gerente, el costo de esos sistemas debe evaluarse junto con las consecuencias que se procura evitar: reparaciones, afectación de inyectores y paradas de equipos que tienen un valor elevado y cumplen una función central en la operación.
Los entrevistados apoyaron su alocución, en la prevención y en la posibilidad de administrar el combustible con mayor información.
También lubricantes y AdBlue
Aunque el gasoil ocupará un lugar central en la propuesta para el sector forestal, la oferta que llevarán a la feria incluye equipos para transferencia, medición y control de lubricantes y AdBlue.
El ejecutivo explicó que GESPASA trabaja con soluciones para esos fluidos, de manera que el seguimiento de los suministros no quede limitado al combustible.
La lógica es similar: registrar lo que se entrega y contar con información que permita administrar los consumos de los distintos equipos.
La empresa también desarrolla controladores para recarga de vehículos eléctricos. Como ejemplo, el entrevistado describió el funcionamiento de los cargadores de su propia fábrica: el usuario debe identificarse y autorizar la carga, y al finalizar queda registrada la energía suministrada al vehículo.
Consultado sobre otras alternativas energéticas, señaló que el esfuerzo principal de GESPASA continúa concentrado en combustibles líquidos, aunque la empresa analiza otras tecnologías.
También precisó que controlar un equipo de suministro y fabricar ese equipo son actividades distintas. Según explicó, la firma puede integrar determinados surtidores de otros combustibles mediante sus protocolos de comunicación o señales de funcionamiento, sin que eso signifique que fabrique las bombas o los surtidores correspondientes.
Una participación con más información para el usuario
Para Diego Sena, la edición de este año supondrá para BILPA, una presencia más desarrollada que la de 2024. El ejecutivo de BILPA, recordó que aquella participación se apoyó en la exhibición de un equipo y en una explicación general de su funcionamiento. “Vamos a ir mucho mejor preparados”, afirmó.
El ejecutivo dijo que “la invitación a Limardo busca sumar conocimiento técnico y experiencia en aplicaciones de otros mercados”. Sena destacó la extensa participación en ferias del ejecutivo argentino, así como “el aporte que podrá realizar al responder consultas de quienes utilizan estos equipos o están evaluando incorporarlos”.
Además de la atención en el stand, está prevista una charla de aproximadamente 45 minutos en la que GESPASA expondrá sus soluciones y aplicaciones.
Conocer existencia y destino de combustibles
A su tiempo Diego Sena señaló que BILPA ya cuenta con experiencias de telemedición y control de combustible en empresas vinculadas al transporte forestal en Uruguay. Desde esa práctica, sostuvo que conocer las existencias y el destino del gasoil resulta fundamental para una actividad con un consumo importante.
La propuesta que llevarán a Juan Lacaze reúne, por tanto, varios aspectos de un mismo problema: disponer del combustible necesario, conservarlo en condiciones adecuadas y saber cómo se utiliza.
Para las estaciones de servicio que abastecen al sector, el tema también forma parte de su relación cotidiana con los clientes. La entrega de gasoil se conecta con la capacidad de la empresa receptora para medir sus existencias, programar pedidos y controlar el despacho interno.
En URUFOREST, BILPA y GESPASA buscarán mostrar cómo se construye ese seguimiento. Porque detrás de cada litro almacenado hay una compra que administrar, y detrás de cada máquina detenida hay una operación que deja de producir.