Por LA ESTACIÓN Uruguay
Miércoles 26 de agosto del 2026
La evolución reciente del mercado petrolero volvió a encender una señal de alerta para los precios de los combustibles en Uruguay. Con el Brent ubicado en torno a US$ 94,39 por barril y una suba semanal cercana a 6,4 %, el escenario internacional empieza a complicar la definición de tarifas que deberán regir desde el 1.º de setiembre.
Según informó Reuters, el repunte responde a las tensiones en Medio Oriente, las amenazas de nuevas sanciones vinculadas con Irán y las dificultades para normalizar el suministro desde una región estratégica para el mercado energético mundial. La circulación restringida por el estrecho de Ormuz agregó presión sobre las cotizaciones y volvió a colocar al crudo en niveles elevados.
Desfasaje acumulado: el problema uruguayo
Sin embargo, para Uruguay el problema no se limita al precio internacional del petróleo. También pesa el desfasaje acumulado entre las referencias técnicas y los valores que efectivamente pagan los consumidores.
Cuando resolvió mantener sin cambios los combustibles durante agosto, el Poder Ejecutivo reconoció expresamente que aplicar los precios de referencia calculados por URSEA habría supuesto un aumento de 0,3 % en la nafta Súper y de 12,8 % en el gasoil 50S.
La diferencia es significativa. Mientras la nafta se mantuvo en $ 88,67 por litro y el gasoil en $ 58,68, trasladar íntegramente aquella referencia habría llevado este último combustible a aproximadamente $ 66,19 por litro. Son $ 7,51 adicionales que el Gobierno decidió no aplicar como parte de su estrategia de amortiguación.
Diferencia entre precio técnico y el del surtidor
Eso no significa que el gasoil vaya a aumentar en esa magnitud durante setiembre. Sí muestra que enfrenta una presión previa considerable y que cualquier nuevo encarecimiento internacional puede profundizar la distancia entre el precio técnico y el valor de surtidor.
A ello se suma la evolución del diésel en la costa estadounidense del golfo de México, mercado relevante para las referencias de combustibles refinados. De acuerdo con datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos publicados por la Reserva Federal de San Luis, su cotización pasó de US$ 4,20 a US$ 4,422 por galón entre el 13 y el 18 de agosto, un incremento aproximado de 5,3 %.
El dato importa porque la evolución de los combustibles refinados no siempre replica exactamente el movimiento del petróleo. Cuando el gasoil internacional sube con mayor fuerza, la presión sobre el mercado uruguayo puede resultar superior incluso a la que sugiere el precio del barril.
Gas Oil el más expuesto a la suba
El próximo informe de URSEA, correspondiente al período comprendido entre el 26 de julio y el 25 de agosto, será determinante para conocer la dimensión concreta de esa presión. A partir de allí, el Poder Ejecutivo deberá resolver si traslada parte del aumento, mantiene nuevamente los precios o prolonga el esfuerzo de absorción sobre ANCAP.
Por ahora, el panorama deja una conclusión clara: una rebaja general de los combustibles en setiembre parece poco probable. La nafta podría mantenerse o registrar una corrección moderada, pero el gasoil vuelve a perfilarse como el combustible más expuesto.