Por LA ESTACIÓN Uruguay
Martes 18 de agosto del 2026
El proyecto de combustibles sintéticos previsto para Paysandú y las prospecciones sísmicas offshore fueron dos de los asuntos energéticos que generaron cuestionamientos durante el Primer Congreso Nacional de Comisiones y Direcciones de Medio Ambiente realizado en Treinta y Tres.
Dos de los grandes proyectos vinculados al futuro energético de Uruguay volvieron a quedar bajo la lupa ambiental: la planta de HIF Global proyectada para Paysandú y la exploración de hidrocarburos en el mar territorial uruguayo.
Ambos asuntos formaron parte del Primer Congreso Nacional de Comisiones y Direcciones de Medio Ambiente, realizado en Treinta y Tres, donde participaron autoridades departamentales, ediles, especialistas y representantes del Ministerio de Ambiente.
Mesa dedicada a energías renovables
Aurora Fernández, directora de Medio Ambiente de la Intendencia de Lavalleja, explicó a PRIMERA PÁGINA de Lavalleja, que una de las mesas estuvo dedicada específicamente a las energías renovables y que allí el proyecto de HIF Global ocupó un lugar destacado en la discusión.
La iniciativa prevé producir en Paysandú hidrógeno verde y derivados, entre ellos e-metanol y e-gasolina, utilizando energía renovable, agua del río Uruguay y dióxido de carbono biogénico.
Según Fernández, durante el encuentro se analizó la particular situación de Uruguay, donde alrededor del 98% de la generación eléctrica proviene de fuentes renovables, pero también se discutieron los impactos que pueden provocar los nuevos desarrollos asociados al hidrógeno verde, especialmente por la utilización de agua y la dimensión de los proyectos.
El planteo se produce en momentos en que HIF Global impulsa una de las mayores inversiones privadas proyectadas para Uruguay y mientras continúa el debate sobre sus eventuales impactos ambientales y territoriales en Paysandú.
También la búsqueda de petróleo
El otro capítulo energético que generó discusión fue la prospección sísmica offshore, vinculada a la exploración de posibles yacimientos de petróleo y gas en aguas uruguayas.
Fernández señaló que durante la mesa dedicada al asunto se plantearon “grandes cuestionamientos”, particularmente relacionados con los efectos ambientales y con la forma en que el Estado debe administrar los eventuales conflictos entre el desarrollo económico y la protección de los ecosistemas.
El debate adquiere especial relevancia ante el renovado interés internacional por el potencial hidrocarburífero offshore de Uruguay y los trabajos exploratorios previstos en los bloques adjudicados frente a la costa.
De esta manera, dos apuestas energéticas de naturaleza muy diferente —una basada en combustibles sintéticos de origen renovable y otra en la eventual existencia de hidrocarburos— terminaron confluyendo en una misma discusión: hasta dónde puede avanzar Uruguay en la explotación de sus recursos energéticos y qué costos ambientales está dispuesto a asumir.