Por LA ESTACIÓN Uruguay
Miércoles 23 de setiembre de 2026
Según el sitio https://es.investing.com/commodities/brent-oil, el petróleo acumula un aumento de 8,54% en el último mes y vuelve a presionar sobre los costos de importación de Uruguay. Aunque la caída semanal modera el impacto, el escenario más probable para octubre es un ajuste contenido, con mayor presión sobre el gasoil.
El petróleo Brent volvió a instalarse sobre la barrera de los US$ 100 por barril y encendió nuevamente las alertas sobre el precio de los combustibles en Uruguay. El gráfico correspondiente al 22 de setiembre del sitio especializado, muestra una cotización de US$ 100,44, con una suba de 8,54% durante el último mes y de casi 30% en los últimos tres meses.
La lectura, sin embargo, no debe limitarse al valor puntual. En la última semana el Brent retrocedió 7,51% y durante las últimas horas llegó a caer por debajo de los US$ 98 antes de recuperar posiciones. Esto indica que el mercado continúa extremadamente volátil y que parte de la presión registrada durante setiembre comenzó a moderarse.
Más que el precio diario: el promedio mensual
Para Uruguay importa menos el precio de un día que el promedio acumulado durante el período considerado por la URSEA. La metodología toma como referencia los Precios de Paridad de Importación y, en condiciones normales, procura reducir la volatilidad mediante el promedio de los dos meses anteriores. Desde abril, no obstante, el gobierno aplica la excepción prevista en el Decreto 130/025 y fija los precios mensualmente debido a la situación internacional.
El último cálculo disponible de la URSEA, correspondiente al período comprendido entre el 26 de julio y el 25 de agosto, determinó para setiembre un precio de venta al público de referencia de $89,26 por litro para la nafta Súper 95 y de $69,70 para el gasoil 50-S.
La comparación con los precios vigentes muestra dos situaciones diferentes. La nafta Súper se vende actualmente a $88,67 por litro, apenas 59 centésimos por debajo del valor de referencia. En el gasoil, en cambio, la diferencia es mucho mayor: el precio vigente de $58,68 se encuentra $11,02 por debajo de la referencia calculada por la URSEA.
Gas-Oil el más expuesto
Esa brecha convierte al gasoil en el combustible más expuesto ante la decisión de octubre. Incluso antes de incorporar plenamente el encarecimiento del petróleo durante setiembre, su valor interno ya estaba casi 19% por debajo del precio de referencia.
El nuevo informe de la URSEA deberá incorporar buena parte de un mes en el que el Brent se movió cerca o por encima de los US$ 100. Por eso, aun cuando la baja de los últimos días ayude a moderar el promedio, resulta difícil esperar una reducción de los valores de referencia para octubre.
La interrogante no es tanto si aumentará el PPI, sino cuánto de esa diferencia estará dispuesto a trasladar el Poder Ejecutivo al surtidor. Durante los meses anteriores, el gobierno optó por amortiguar los movimientos internacionales y evitó aplicar íntegramente las referencias. En mayo, por ejemplo, los precios teóricos suponían aumentos de 11% para la nafta, 46% para el gasoil y 12% para el supergás, pero el traslado fue parcial.
Suba moderada de entre 1 y 4 pesos por litro
Además, la metodología establece un límite de 7% para las variaciones de precios, precisamente para reducir el impacto de los movimientos internacionales.
Con la información disponible, el escenario más probable para octubre es una suba moderada. La nafta podría aumentar entre $1 y $3 por litro, mientras que el gasoil presenta margen para un ajuste mayor, posiblemente entre $3 y $4 por litro. Este último rango se aproxima al límite de 7% aplicado sobre el precio vigente.
No se trata todavía de una proyección oficial. El resultado dependerá del cierre del período de medición, de la evolución del dólar y de los precios internacionales de los productos refinados, que no siempre acompañan en igual proporción al crudo.
Ajuste contenido ante aumento acumulado
También existe la posibilidad que el gobierno vuelva a mantener los precios, pero esa decisión implicaría ampliar la distancia entre los valores internos y las referencias internacionales, especialmente en el gasoil.
La caída semanal del Brent le ofrece al Poder Ejecutivo cierto alivio, pero no alcanza para revertir el aumento acumulado durante el último mes. Si el petróleo permanece alrededor de los US$ 100 hasta el cierre de la medición, octubre difícilmente llegue con una rebaja. La discusión estará entre una nueva congelación y un ajuste contenido; hoy, la segunda opción parece la más probable.