El petróleo presiona la inflación y pone a prueba la contención de los combustibles
El petróleo presiona la inflación y pone a prueba la contención de los combustibles
Por LA ESTACIÓN Uruguay
Jueves 8 de octubre del 2026
El petróleo volvió a colocarse en el centro de la discusión económica uruguaya. Con la inflación en 4,68% interanual, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, reconoció que el encarecimiento del crudo agrega presión sobre los precios y plantea una dificultad para el gobierno: cuánto trasladar a los combustibles y cuánto amortiguar para preservar el poder de compra.
En declaraciones realizadas el martes 6 de octubre, recogidas por El País y Telenoche, Oddone sostuvo que la aceleración inflacionaria era esperable ante un escenario internacional más exigente. Explicó que el Ejecutivo viene moderando el traslado de los mayores costos externos, especialmente en el gasoil, y reafirmó su compromiso con la meta de inflación del Banco Central.
IPC Creció 0,54% pero dentro de rango de tolerancia
El IPC aumentó 0,54% en setiembre y acumuló una suba de 4,21% en los primeros nueve meses del año, según el Instituto Nacional de Estadística. La inflación interanual pasó del 4,55% de agosto al 4,68%: quedó ligeramente por encima del objetivo puntual de 4,5%, aunque dentro del rango de tolerancia de 3% a 6%.
La advertencia sobre el petróleo debe leerse junto con la composición del dato. En setiembre, alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 1,73% y aportaron 0,45 puntos porcentuales al incremento general de 0,54%. Las hortalizas y las carnes explicaron buena parte del movimiento. El transporte, en cambio, bajó 0,54%, principalmente por menores precios de los servicios de pasajeros con chofer y de los pasajes aéreos.
Por lo tanto, esos números no permiten atribuir al petróleo la mayor parte del aumento mensual. Sí muestran el escenario sobre el que puede actuar una presión adicional: una canasta que ya viene encareciéndose por otros componentes.
De lo internacional a lo nacional
Para el sector de los combustibles, el punto central de las declaraciones de Oddone está en la diferencia entre la referencia internacional y lo que efectivamente paga el consumidor. Según explicó el ministro, la distancia entre el Precio de Paridad de Importación y los precios al público refleja la decisión de postergar y suavizar el traslado, especialmente en el gasoil. También reconoció que el nivel internacional del petróleo justifica combustibles más caros que los que Uruguay venía registrando.
Ese vínculo tiene una consecuencia económica concreta. Un aumento de los combustibles puede afectar directamente el gasto de los hogares y, además, elevar los costos del transporte de mercaderías, la producción agropecuaria y la distribución. El traslado posterior a otros precios depende de los márgenes de las empresas, la competencia y la duración del encarecimiento. No es automático ni uniforme, pero constituye un canal de presión que merece seguimiento.